03/11/2025
Tu esposa va primero.
Y no es que ames menos a tu madre;
es que tu hogar cambió de dirección cuando elegiste construir uno propio.
Cuando un hombre se casa, su prioridad cambia.
Ya no vive solo para la casa donde creció,
sino para la casa que está levantando junto a su pareja.
Tu madre te dio la vida,
pero tu esposa camina contigo en ella.
Ella está ahí cuando el dinero escasea,
cuando el ánimo se cae
y cuando los días pesan.
Se levanta temprano, prepara tu desayuno,
cuida a tus hijos cuando tú ya no puedes más,
y aun con el cansancio, sigue sonriendo.
Priorizar a tu esposa no significa dejar de amar a tu madre.
Significa respetar la elección que hiciste
y proteger el proyecto que decidiste construir en común.
El amor maduro no compite, se organiza.
Y un hombre que no pone a su pareja en primer lugar
corre el riesgo de perder a quien decidió acompañarlo hasta el final.
Un hogar se destruye cuando uno actúa
como si todavía viviera en casa de mamá.
El verdadero amor empieza
cuando aprendes a cuidar lo que elegiste construir. ❤️