11/06/2026
Mt 5,20-26: Todo el que esté peleado con su hermano, será procesado.
*EVANGELIO DIARIO Y COMENTARIO*
*JUEVES 11 DE JUNIO DE 2026*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Si no son mejores que los escribas y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos. Han oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "im***il", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.»
*COMENTARIO AL EVANGELIO DE HOY*
Este evangelio es el primero de las seis "antítesis" de Jesús en su Sermón de la Montaña. Más que antítesis, son:
- intensificaciones, complimientos o renovaciones de la primera alianza, yendo al sentido más profundo de la Torá, su corazón: la caridad radical;
- y la aplicación de las ocho bienaventuranzas que preceden a este pasaje, a las relaciones interpersonales, con el fin de purificarlas y santificarlas; Dios propone, pues, que entres en la felicidad del Cielo desde esta vida.
Satisfacernos con no matar sería completamente insuficiente para vivir en la caridad, la paz y la alegría del Reino. El que odia a su hermano está en las tinieblas (1Jn 2,11) y es homicidio (1Jn 3,15), dice la Escritura.
Jesús pide hoy que evitemos todos los pensamientos de ira, insulto y juicio contra las personas. Profundiza así la revelación ya hecha por Moisés y los profetas, pidiendo llegar hasta la reconciliación, no por la forma sino por la comunión del sentimiento, según la antigua traducción latina, que no es simple emoción parcial y temporal sino interior: Fi 2,5 "Tengan entre ustedes los mismos sentimientos que están en Cristo Jesús".
La ira, más rápida que el intelecto (Evagrio), está en el origen del pecado: la rebelión de satanás contra Dios, luego el fratricidio de Caín. Pero no es sistemáticamente negativo: Juan Crisóstomo afirma así "Quien no se enoja cuando hay una causa para hacerlo, comete un pecado!" Hay tres condiciones para que la ira sea justa: el objeto debe ser correcto, la intención debe ser justa (sin venganza), la reacción debe ser medida, proporcionada.
Toda ira surge, en el ser humano, de la facultad del irascible, que puede ser redirigida hacia el bien: el celo contra nuestros enemigos espirituales (la acción del diablo, del espíritu del mundo y de nuestras propias pasiones), la energía invertida en amar.
Así, la Escritura nos invita a no responder al mal con el mal, sino a vencer el mal con el bien (Rm 12,21).
El mismo Cristo superó toda justicia, tomando sobre sus hombros toda injusticia para borrarla. Ha cumplido toda justicia tomando sobre él la suprema injusticia. Se colocó como ofrenda en el altar de la cruz, para reconciliarse contigo, y para que todos seamos reconciliados (cf. Col 1,20). No acusa, sino excusa (cf. Lc 7,47; 23,34; Jn 8,11).
Cada oración del Padre Nuestro es nuestro compromiso para luego, a nuestro turno, remitir incondicionalmente cualquier deuda con quienes nos han ofendido.
Padre Etienne)
Esta palabra es muy actual, necesitamos reconciliarnos como familia, como comunidad y como fraternidad internacional. Y por qué no decirlo como país. En cada uno de nuestros países necesitamos la fraternidad.
ORACIÓN
Radicalizas el quinto mandamiento: "No matarás", y nos pides que seamos radicales en nuestras relaciones fraternas con las personas que están a nuestro entorno.
Si vivimos con odio, rencor, y ni le dirigimos el saludo a los demás, entonces no seguimos a Cristo, sino que somos seguidores de Satanás, porque esto genera división, y el que divide es Satanás, padre y príncipe de la mentira.
Como puedes comulgar, y reclamar la comunión, si vives murmurando, hablando mal de tus hermanos, aún cuando tienes la razón, pero no tienes derecho a murmurar y causar división.
La exigencia de la fraternidad es de vida o muerte eterna: " si su justicia no es mayor que la de los fariseos, no podrán entrar en el reino de los cielos". Entonces por más que ayunes, y hagas los sacrificios, pero si vives infraternamente, no entrarás en la vida eterna.
*ORACIÓN*
Señor, desde la Montaña de las Bienaventuranzas, te presentas como el "nuevo moises", para exponernos tu "Nueva ley", la ley del amor.
Señor, ayúdame a perdonar, a eliminar el rencor en mi corazón, dame la gracia de amar a los demás como tú me amas.
Amén.
Bendiciones
Buena jornada