23/09/2026
UN LENGUAJE REAL MÁS FIRME Y CONTUNDENTE HACIA ISRAEL ANTE LAS NACIONES UNIDAS
El discurso de 20 minutos pronunciado por el rey Abdalá II ante la Asamblea General en su 81º período de sesiones se centró principalmente en las violaciones israelíes del derecho internacional y la pasividad de la comunidad internacional para frenarlas.
El rey Abdalá II dijo que "el Gobierno israelí comprende el poder de la atención. Y últimamente no le ha gustado la atención que han estado recibiendo sus acciones".
El rey habló en profundidad sobre la selectividad en la atención a las crisis que adopta el mundo, lo que lleva a olvidar a las víctimas de los conflictos que no caen dentro del interés global, situando a la cabeza el sufrimiento de los palestinos.
Asimismo, consideró que la pérdida de interés de la comunidad internacional hacia el sufrimiento palestino es una "contagio", advirtiendo que su propagación sirve como motivo para que Israel continúe con sus abusos ante la ausencia de rendición de cuentas.
El mandatario hachemita aseguró que el objetivo fundamental de Israel es borrar la presencia palestina en Gaza, anexionar la Ribera Occidental (también llamada Cisjordania), desplazar a sus habitantes y hacer imposible la creación de un Estado palestino.
El monarca recordó al mundo el as*****to de 300 niños palestinos durante los primeros 300 días desde el alto el fuego en Gaza, para evidenciar la brecha entre el lenguaje diplomático utilizado y la sangrienta realidad sobre el terreno.
El dignatario advirtió contra la manipulación israelí del lenguaje y los términos, mediante la cual se sustituyen los nombres y descripciones de actos y crímenes atroces por otros suavizados hasta que el ojo y el oído se habitúan a ellos. Citó como ejemplo el uso por parte de Israel del término "aplicación de la ley" en lugar de "desplazamiento forzado" cada vez que destruye la casa de un palestino y desplaza a sus residentes para expandir los asentamientos.
De igual manera, dejó al descubierto la estrategia israelí empleada en los ataques de los colonos, al utilizar expresiones como "disturbios de colonos" para hacerlos pasar como el acto de una minoría, cuando en realidad se trata de "ataques sistemáticos".
En su discurso, el rey se dirigió a la comunidad internacional y afirmó que esta no puede permanecer en un estado de negación ante lo que ocurre en Gaza, y que el rechazo del liderazgo israelí a la creación del Estado palestino no es algo que vaya a cambiar, sino una política que se está consolidando.
Confrontó a la comunidad internacional con el hecho de que las Naciones Unidas poseen herramientas como sanciones, congelación de activos y embargos para usarlos contra Israel y sus violaciones, pero la comunidad internacional ha optado por no utilizarlas.
Enfatizó tajantemente que las ambiciones israelíes no se detendrán en la Ribera Occidental y Gaza, citando como ejemplo a Líbano y lo que sucede en Siria, señalando que las incursiones israelíes apuntan a recursos hídricos y vitales que sirven a las ambiciones expansionistas de Israel.
En contraste con el lenguaje firme empleado hacia las violaciones israelíes, el rey habló al mundo con el lenguaje de la paz y repasó la Iniciativa de Paz Árabe, respaldada por 57 países árabes y musulmanes, señalando que incluso los países más antagónicos a Israel estaban dispuestos a normalizar relaciones y alcanzar la paz con ella, a condición de conceder al pueblo palestino sus derechos legítimos en un Estado independiente. Subrayó que el obstáculo es la ausencia de un gobierno israelí dispuesto a aceptar la paz.
Tras reafirmar el compromiso de Jordania con la Custodia Hachemita sobre los lugares santos islámicos y cristianos en Jerusalén, el rey enfatizó que la firmeza de las posiciones no debe estar sujeta a las fluctuaciones del interés internacional, declarando: "Nuestros principios no pueden cambiar con los cambios en la atención del mundo".
Finalmente, el rey jordano recalcó que el discurso jordano, apegado a la diplomacia y a la paz, no debe ser interpretado por nadie como una subestimación de la fuerza de Jordania ni como una renuncia a su derecho de defender su seguridad y los derechos de los palestinos.
Fuentes:
https://gadebate.un.org/es/81/jordan
https://www.facebook.com/reel/2880390199010638/?referral_source=external_deeplink&original_uri=https://www.facebook.com/share/v/1CASpgUirr/