05/08/2026
Carta a la opinión pública
No es rajarse. Es saber retirarse cuando la palabra deja de valer.
SAGA
Durante los últimos meses decidí reincorporarme al Partido Acción Nacional convencido de que todavía era posible construir un proyecto político serio, donde la palabra empeñada por la dirigencia estatal y los acuerdos alcanzados tuvieran valor.
Con esa convicción acepté trabajar intensamente en favor del proyecto estatal. Lo hice recorriendo municipios, poniendo tiempo, esfuerzo, recursos propios y respaldando sin reservas una candidatura que asumí como propia.
Ese compromiso nació de una invitación y de un acuerdo claro con el presidente estatal y su esposa, quienes me ofrecieron encabezar la candidatura al Distrito 01 Federal, tanto por la vía de mayoría relativa como por representación proporcional. No fue una expectativa personal; fue un compromiso político que orientó mi trabajo, mis decisiones y también una importante inversión de recursos económicos.
Con el paso del tiempo, ese acuerdo dejó de existir. La misma oportunidad comenzó a ofrecerse a distintos perfiles, modificando las condiciones originalmente pactadas, hasta que finalmente la decisión fue otra.
No cuestiono el derecho de una dirigencia a cambiar de estrategia. Lo que sí cuestiono es que la palabra empeñada deje de tener valor. En política los proyectos pueden cambiar; la congruencia no debería hacerlo.
No sólo invertí tiempo, trabajo y esfuerzo. También realicé gastos importantes bajo la confianza de un acuerdo que hoy simplemente decidieron desconocer. Cada peso que invertí fue consecuencia de la palabra que me dieron.
Por esa razón he tomado la decisión de poner fin a mi participación en el proyecto político que hoy encabeza la dirigencia estatal del PAN.
No me voy por falta de ánimo. No me voy porque alguien me haya vencido. Me retiro porque considero que ningún proyecto merece construirse sobre acuerdos incumplidos.
Mi respeto y gratitud permanecen para miles de militantes, simpatizantes, amigos y ciudadanos panistas que todos los días trabajan con honestidad, convicción y generosidad. Ellos no son responsables de las decisiones de una dirigencia.
También quiero ser claro: no me separo de los principios que me llevan a militar en Acción Nacional, no me voy del PAN. Me separo temporalmente de una forma de hacer política estatal en la que la palabra parece tener valor únicamente mientras les resulta conveniente. En este camino he encontrado coincidencias con personas de bien y con políticos que aman Tlaxcala y trabajan por un futuro próspero para todos. Con ellos seguiré construyendo y sumando esfuerzos. Enfocaré mi trabajo y mis recursos en apoyar este proyecto al que hoy me sumo con convicción, con la esperanza de que muchos de mis amigos continúen acompañando este esfuerzo.
Porque una convicción permanece conmigo:
No se raja quien decide retirarse cuando la palabra deja de cumplirse. Se raja quien convierte un compromiso en una promesa vacía y el “ahora te toca a ti” en un simple “si me conviene a mí”.