Suplemento Ojarasca

Suplemento Ojarasca Suplemento de asuntos indígenas de La Jornada
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Subida a la Capilla del Cerrito en la Villa de Guadalupe. Ciudad de México ca. 1920  Fotografía- Hugo Brehme.
05/08/2026

Subida a la Capilla del Cerrito en la Villa de Guadalupe. Ciudad de México ca. 1920 Fotografía- Hugo Brehme.

Crimen y poder en la Montaña de Guerrero: Abel Barrera HernándezLas denuncias públicas de Jesús Plácido Galindo contra e...
03/08/2026

Crimen y poder en la Montaña de Guerrero: Abel Barrera Hernández
Las denuncias públicas de Jesús Plácido Galindo contra el grupo delincuencial Los Ardillos, causaron mella en el gobierno del estado por evidenciar su omisión, complicidad y colusión. Del 6 al 11 de mayo, el grupo que controla la región de la Montaña Baja de Guerrero, emprendió un ataque descomunal contra comunidades nahuas del municipio de Chilapa, adscritas a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF).

Fueron días trágicos por las balaceras y las incursiones armadas que destruyeron viviendas, arremetieron contra los habitantes de Tula y Xicotlán, privaron de la vida a seis personas y obligaron a que más de 800 pobladores huyeran de sus comunidades. Las madres de familia dejaron todo y con dificultades cargaron con sus hijos. Los cerros fueron su refugio y su sustento.

Las llamadas de auxilio de las madres de familia, de las niñas y las autoridades comunitarias llegaron a Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, que atendiera a las comunidades agredidas. Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, informaba que el conflicto se reducía a una confrontación armada entre Los Ardillos y Los Tlacos. Un hecho grave que se ha normalizado en Guerrero. Trivializó el contexto de violencia que se ha focalizado contra las comunidades indígenas que se mantienen al margen de estos grupos y que se rigen por sus sistemas normativos.

Es preocupante que el secretario criminalice a las poblaciones que resisten y se organizan para impedir la entrada de la delincuencia a sus territorios. Estos grupos han ampliado su presencia en la entidad al grado que comandan varias regiones y municipios. La estrategia de seguridad del estado ha quedado desdibujada por su inoperatividad y complicidad. Los planes de seguridad no responden a las demandas más urgentes de la población. La mesa de coordinación para la construcción de la paz se reduce a reuniones cerradas que no trascienden en favor de la población. El auxilio que prestan los cuerpos de seguridad siempre es tardío, evidenciando su ineficacia.

La amenaza mayor se gesta dentro de los gobiernos municipales, que han dejado en manos de la delincuencia las principales direcciones y departamentos que funcionan como negocios privados. Este cogobierno ha impuesto un estilo gansteril para causar terror entre la población. Los problemas y demandas sociales ya no se resuelven con las autoridades, sino con los representantes del crimen. Los policías actúan como halcones y torturadores.

Jesús Plácido se atrevió a denunciar este entramado delincuencial que se oculta bajo los tapetes de Casa Guerrero. Ha descrito los enroques que se dan entre políticos y jefes de la delincuencia. En todo momento ha denunciado los asesinatos que en dos décadas suman 84 y 25 desapariciones. Su cercanía con las poblaciones asediadas le ha dado una visión amplia sobre cómo ha penetrado el crimen en los gobiernos municipales y en las comunidades indígenas. El control lo ejercen utilizando la misma estructura de los ayuntamientos y utilizando los liderazgos tradicionales para mantener clientelas cautivas. Han conformado una base social que les permite ejercer presión a las autoridades estatales y federales.

Ante la impotencia de no poder revertir esta espiral de violencia, las madres y padres de familia de Ayahualtempa se organizaron para que sus hijos marcharan y se enfundaran el uniforme de la policía comunitaria como protesta ante la indolencia de las autoridades. Jesús convocó a los medios para que difundieran el desfile de los niños y tomaran testimonios de las madres que tienen a sus hijos desparecidos.

Su valor para señalar a los presidentes municipales coludidos con el crimen organizado causó una reacción virulenta por parte de las autoridades del estado. En lugar de investigar las denuncias y apoyar a las comunidades agredidas, se volcaron contra Jesús. La fiscalía del estado le fabricó el delito de homicidio calificado y el subsecretario de asuntos políticos, Francisco Cisneros, se encargó de tenderle una trampa. Junto con la dirección de comunicación social del estado armaron una campaña contra el defensor comunitario. Le endilgaron los delitos de delincuencia organizada, secuestro y de ser parte de Los Tlacos. Lo confinaron al penal de Almoloya y fue trasladado en helicóptero por elementos de la fuerza aérea para silenciarlo e incomunicarlo de su familia y sus abogados.

El castigo que le impuso el estado a Jesús lo festinó el grupo de Los Ardillos al facilitarle la entrada a las comunidades en resistencia. Las órdenes de aprehensión contra varios compañeros de Jesús tienen dedicatoria, se trata de replegarlos y desarticular su movimiento autónomo. Las asambleas dejarán de ser el motor de la vida comunitaria, las autoridades y comisarios funcionarán como súbditos de la gente armada y la población tendrá que someterse al yugo de sus verdugos.

Las comunidades indígenas de la Montaña tienen que pactar con la delincuencia y enrolar a sus hijos a las filas del sicariato. Los grupos armados han tomado el control de las entradas y salidas de la gente; aplica revisiones minuciosas de los vehículos, interroga y pide la identificación de los pasajeros. Revisa celulares, verifica sus contactos y los datos que conservan. El control es total, los policías municipales con sus pasamontañas amedrentan a la población apuntando con armas de grueso calibre. Los jefes de la plaza, además de monopolizar los giros comerciales y agenciarse las obras públicas, crean su propio ejército con gente de la misma comunidad para desactivar cualquier tipo de resistencia o rebelión.

El poder de la delincuencia ha sobrepasado a los presidentes municipales. En el proceso electoral pasado demostraron su capacidad para inclinar la balanza a favor de sus candidatos. Este tinglado delincuencial colocó ante la opinión pública a Jesús Plácido Galindo. Su osadía la ha tenido que pagar muy cara por desafiar al crimen y al poder político de Guerrero.

*
En la foto: Jesús Plácido Galindo

EL MAÍZ QUE DA VIDA Y EL CHIKON TOKOXCO SIGUEN RESISTIENDO EN LA MONTAÑA MAZATECA.Rita Valencia, Asunción Alvarado y Elí...
03/08/2026

EL MAÍZ QUE DA VIDA Y EL CHIKON TOKOXCO SIGUEN RESISTIENDO EN LA MONTAÑA MAZATECA.
Rita Valencia, Asunción Alvarado y Elías García en Ojarasca.
En la Sierra Mazateca aún hay personas sabias que leen los granos de maíz. En ese acto antiquísimo saben ver. Ven porque interpretan, dan sentido, forma, eligen una recreación del mundo. Ven enfermedades, males, y también curas, ofrendas, fortunas y destinos. Dialogan con fuerzas múltiples de diversos planos. En los granos de esta sagrada planta está anudado lo personal y lo colectivo a través de la intimidad del acto cíclico y cotidiano de la siembra y cuidado de la milpa. También está por supuesto su transformación en alimento para después transmutarse en nuestra carne y cuerpo. Tan imbricados estamos con el maíz, que nos cuenta nuestro rumbo. Claro está: hay que saber leerlo, hay que tener visión.

En la sierra no sólo hay personas que tienen visión, sino que también la configuran desde el arte. Principalmente a través de la pintura, aunque además están los que modelan y tallan en madera y plastilina. Desde hace ya muchos años se teje en la sierra un movimiento artístico y cultural que ha tomado distintas formas en el paso del tiempo. Dentro de la ritualidad mazateca, el mes de mayo tiene una particular relevancia ya que el primero de este mes se realiza la ofrenda al Chikon Tokoxo en el cerro de la Adoración. Él es guardián del monte, de la milpa y junto con Nangui generan la abundancia necesaria para que sigamos existiendo.

Es en este contexto que se gestaron tres días de actividades para celebrar al maíz nativo, junto con la ritualidad y sabiduría de la milpa mazateca. El primer día se trató de un Encuentro en la Preparatoria “Chijne en Chijne Kjua” en el que participaron campesinos, artistas, académicos y estudiantes. El segundo día se inauguró la exposición Najmé xi tsoakjoabinachon (El maíz que da vida) en la Galería Casa Adobe en Huautla. En dicha exposición, abierta hasta el 30 de junio, participan 10 artistas mazatecos con piezas que giran en torno al maíz nativo, la milpa, la ritualidad y la sabiduría de la agricultura mazateca. Finalmente, el 31 de mayo hubo también una conferencia en la Galería Arte de la Montaña en San Andrés Hidalgo, en donde reflexionamos sobre la historia de larga duración y la coevolución de los pueblos con las plantas, animales, hongos y otros microorganismos. Culminamos con una proyección de un documental inédito de Henry Munn que muestra imágenes de la vida mazateca en los años setenta.

Estas jornadas nacieron del encuentro: conversaciones largas, recorridos por la montaña, escucha atenta a las abuelas y abuelos, de observar la tierra y reconocer que aún existen saberes que continúan sosteniendo la vida cotidiana de los pueblos mazatecos. También provienen de una necesidad compartida: abrir espacios donde el conocimiento académico dialogue de manera horizontal con la ciencia de los mayores.

Venimos de distintos caminos —el arte, la educación, el trabajo comunitario, la investigación, la siembra y la memoria—, pero coincidimos en una misma pregunta: ¿qué ocurre cuando el maíz deja de ser únicamente cultivo y vuelve a ocupar su lugar como conocimiento, territorio y forma de vida? Ésta es una pregunta amplia dado el contexto actual en el que los sueños de la modernidad siguen guiando a muchos jóvenes fuera del campo, mientras que observamos el deterioro en los ecosistemas a causa de la contaminación en general y en particular la causada por los agrotóxicos. No tenemos respuestas fáciles, pero partimos de pequeños esfuerzos como los de esta jornada creada a partir de la auto organización. Cada persona que participó llegó con algo que ofrecer. Hubo quienes pusieron el cuerpo organizando, convocando y sosteniendo los espacios; quienes entregaron su palabra y pensamiento para compartir experiencias y preguntas; quienes ofrecieron años de observación y trabajo con la tierra; quienes llevaron su obra para convertir la memoria en imagen; quienes cocinaron, acompañaron y cuidaron los encuentros; quienes documentaron; quienes escucharon. No todas las contribuciones fueron visibles, pero todas fueron necesarias. Aprendimos y comprobamos que la fuerza de estos trabajos no estuvo solamente en las actividades realizadas ni en las obras expuestas. Estuvo en la disposición de cada participante para encontrarse con otros, reconocer distintos modos de conocimiento y compartir tiempo, energía y afecto en torno a lo común, a que queremos volver a escuchar el latido de la milpa.

La entrega que hizo posible estos días no puede medirse únicamente en horas de trabajo. Está en las conversaciones previas, en las distancias recorridas, en las preocupaciones compartidas, en el deseo de hacer comunidad y en la decisión colectiva de defender aquello que todavía permanece vivo. Porque hablar del maíz nativo es hablar también de quienes lo siembran, de quienes resguardan sus semillas y de quienes continúan transmitiendo historias, rituales y formas de organización que han permitido la continuidad de los pueblos.

Este encuentro nos recordó algo sencillo pero profundo: ninguna semilla germina sola.

Somos una red de personas que decidió reunirse para agradecer, aprender y devolver la mirada hacia la tierra. Somos quienes creemos que el arte también puede ser siembra, que la memoria también puede ser resistencia y que el conocimiento compartido sigue siendo una forma de cuidar el futuro.

Y apenas estamos comenzando.

https://ojarasca.jornada.com.mx/2026/07/10/el-maiz-que-da-vida-y-el-chikon-tokoxo-siguen-resistiendo-en-la-montana-407.html

MI CASA NACIÓ PREMATURA. Poema totonaca de Cruz Alejandra Lucas Juárez .Ni aktanks xalakachin kinchik.Ninatu xkgalhiy kx...
01/08/2026

MI CASA NACIÓ PREMATURA. Poema totonaca de Cruz Alejandra Lucas Juárez .
Ni aktanks xalakachin kinchik.
Ninatu xkgalhiy kxtankgan
ni para xlakgastapu, ni para xkilhni’,
cha akgtututa xlistakna’ xmakasanantanumakgolh.

Kukawilakgolh kinkaatakan maa kilitokgotno’ xla chiwix
laa makgatunu okgspuntlawankgoyaw,
laa kumu tatsán nima aya yutaktaputunkgoy
tankgala tankgala tawantawilakgoy
laa kmaxtuyaw kiskititkan xla tiyat kkgamananaw.
Xililiwa xataswakgani chiwix xtankgan,
xla kartón xakgstín
laa kumu xchixit swaayaa lakatitaktá chiki’,
xtiyatliwa kiwi’ litatlawakgonit xkilhni’ chu xlakgastapu.
Kputalakaxtuy xlakgastapu chu klakglakani katuxawat,
kukxilh xalakxtakninkiwan kgastinin kkilakatín,
ntani puntakinit xakachikin Kaxanatna’.

Xtanana mpara nitu tiyataxtuma kilhtamakú,
xakkanaalalhi wampi ni makspunpuluwana’ xtasiyukgolh kgastinín
chu mpara nitanuja akgawílhun xtawakakgolh lala kti’alh,
pichi mpara nixakukxilh maa mesa nima atakgala ntalamakgolh
xtantunin
chu ni taklhtitapuxtumakganit xwa xakgxakg.
Pichi nikskaklh xtamputsni’ xkgoyotkiwi’
nima tampichaxnit xtankgaxega kinchik.
Cha ni ukxní’ talakgpaliy wa xlistakna’
ankgalhín tsaya tsaya tawantawilay.

Sakwanamakgolh makgapitsini xtilan chu puyu ktankilhtín,
chu tatsekgkgoy laktsu xluwakatuxawat kkatiyatna’,
chinchu wa atantum ktlaminka malhkakima kintse’.
Ni kitsankgayi kgantumi litokgotno’ ntu putawakakani kkapaján,
ntani makikgoyi xatapasni kuxi’ kilaktatanakan,
xlimakgwa chanchu kin kaaxalakgwan ntu makiyaw,
chu tukuta patsankgaputunaw.
Putama xla xtikat usu chitma’,
xlakgchitma chankat.
Patati na’anu stuk waka ntanats,
kgantati akganuwaka chána chu machita
nima nkiyawa lakstakakan lata tamaklakaskin.
Akganuwakakgolh stuun tiku makimakgolh
takilhkaksat kxakgtutu xtakganin,
kgaxi’ kiyawá tampuxkunitnawan
pumakgxkgat xla pukxnankiwi’ chu xla makgot.

*

Mi casa nació prematura.
La habitamos sin espalda
sin ojos y sin boca,
sólo sus tres corazones palpitaban.

Los escalones de piedra
sostienen sobre sus hombros
los años que caminamos,
como dientes flojos se tambalean
cuando jugamos al molino a sacar la masa.
Su piel cacariza de piedra molida,
su techo de cartón
son cabellos lacios que caen en su frente,
sus tres bocas y su único ojo son carne seca de los árboles.
Me asomo por sus ojos para mirar el katuxawat,1
veo las montañas frente a mí, verde-azules
donde nace la raíz del pueblo de las flores.

Parece que no pasa el tiempo,
lo creería si no viera que van quedando desnudas las montañas
y las telarañas no son las mismas que dejé vivir
o que la mesa ande con una muleta en el tercer pie
y con cicatrices que fragmentan su cabeza.
O que el ombligo del árbol carbonero se secara,
sosteniendo la raíz de esta casa.
Lo que no cambia es su corazón
siempre palpitante y ardorosa.

Afuera, gallos y gallinas picotean la tierra
y las lombrices ciegas, huyen despavoridas,
mientras que otro gallo yace en la olla de chilpozontle
que prepara mamá.
No falta un litokgotno’2 para subir al kapaján,3
donde los abuelos guardaban maíz desgranado
mientras que nosotros guardamos todo lo viejo
y recuerdos que queremos olvidar.
Camas de petate o de chitma’4
cama hueso de caña.
Cuatro tenates se mecen colgados
cuatro machetes y azadones
que lucen flacos por desgaste.
Cántaros que guardan el silencio
en sus tres orejas,
xicales con el vientre quemado
cucharas de puksnánkiwi’5 y calabaza.

__________

1. Katuxawat. Mundo. Lugar donde se da la milpa.
2. Litokgotno’. Escalones de tronco de árbol.
3. Kapaján. Ático. En espacios pequeños también se ocupa para dormir.
4. Chitma’. Material que queda al despulpar caña.
5. Puksnánkiwi’. Cedro.


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Cruz Alejandra Lucas Juárez (Tuxtla, Zapotitlán de Méndez, Puebla, 1998), poeta y escritora en lengua totonaca.

https://ojarasca.jornada.com.mx/2026/07/10/ni-aktanks-xalakachin-kinchik-mi-casa-nacio-prematura-8147.html

CELEBRACIÓN DE LAS LENGUAS VIVAS:
https://issuu.com/lajornadaonline/docs/ojarasca_351
https://www.jornada.com.mx/2026/07/10/ojarasca351.pdf
https://ojarasca.jornada.com.mx/ojarasca

LOS DESAMPARADOS, por Luis Ángel Gándara Olayo, en Ojarasca.Estoy buscando un amor en la basura, tratando de satisfacer ...
31/07/2026

LOS DESAMPARADOS, por Luis Ángel Gándara Olayo, en Ojarasca.
Estoy buscando un amor en la basura, tratando de satisfacer mis inescrutables necesidades, no encuentro más que pedazos de promesas repeliendo. Deseo un amor completo, una rosa sin espinas, capaz de cuidarme. Anhelo lo que aprendí desde pequeña, lo que la sociedad siempre busca. Anhelo unos brazos que me sostengan, a mí y a mis demonios.

Estoy rota buscando entre repulsivos basureros. Absorbiendo incertidumbre, digiriendo precariedad. Quiero despertar desnuda con todos mis amantes devorando mi carne con ternura, quiero mirar sus ojos y llenarme de refutable deseo; aniquilante confusión. Quiero asesinarlos por odio y dominación. Despreciar su cariño, romper nuestro amor y lanzarlo al precipicio. Quiero envejecer sola con la esperanza entre mis costillas. Algún día llegará un príncipe, tocará mi puerta y me prometerá una tierra nueva. Voy a envejecer angustiada por eso sigo buscando entre un montón de desechos, siempre rota al borde del fracaso.

Si yo dejara de buscar e intentara reconstruir mi balsa, si aboliera mi obstinación por navegar entre mares de sabotaje y sumisión. Si comienzo a atisbar mis pensamientos intentando extirpar y emancipar un concepto que me hace naufragar sin remedio. ¿Acaso no terminaría completamente sola? ¿Qué me hace creer que no me hundiría entre tristeza y silencio? Acaso habría un individuo, un desamparado con ganas de follarme en medio de la tormenta, un romántico con la cara agrietada por la lucha contra el amor romántico, un empedernido desgraciado que no espere nada a cambio. Capaz de quererme sin poseer mi autonomía, sin dominar mi alteridad. Un salvaje adorable quien al mirar mi maldita cara pueda mirar la resplandeciente vida y que juntos podamos navegar aventuras, trepando a nuestra balsa a todos los olvidados, construyendo una comunidad cuyo destino sea la sonrisa vívida, el cuidado mutuo. ¿Es este otro discurso ilusorio, otra fantasía de niña?

La sociedad me quiere sola, cansada, obnubilada, compitiendo en la búsqueda de la falsedad. Cuando logre encontrar a mi amor en la basura, cuando logre construir un cuerpo perfecto de cartón, trapos y putrefacción, ese día lo voy a abrazar tan fuerte hasta destruirlo. Aunque mi amante no me vea a los ojos, incapaz de acariciarme, aunque su olor sea detestable: voy a dormir todas las noches con su cadáver. Voy a dormir con sus huesos teñidos de repulsión, para no morir sola, para morir amando y que la misericordia del cielo pueda, algún día, concederme el poder de amar en otra vida.

__________

Luis Ángel Gándara Olaya (Yao Tonalli) (Teziutlán, Puebla, 1998) estudió la licenciatura en Lengua y Cultura en la Universidad Intercultural del Estado de Puebla. Practicante de la fotografía, la danza y la escritura. Entrenador deportivo y de básquetbol.

*
Ilustración de Biodiversidad Novohispana. (1757-1803). Ilustradores: Atanacio Echeverría y Godoy, Juan de Dios Vicente de la Cerda (UNAM-Siglo XXI, 2018)

https://ojarasca.jornada.com.mx/2026/07/10/los-desamparados-3927.html

ABYA YALA ANTE EL COLONIALISMO Y LA ULTRADERECHA RAMPANTE.Se ciernen grandes nubarrones sobre los pueblos originarios de...
30/07/2026

ABYA YALA ANTE EL COLONIALISMO Y LA ULTRADERECHA RAMPANTE.
Se ciernen grandes nubarrones sobre los pueblos originarios del continente. La avalancha electoral ultraderechista que recorre las Américas, operada desde Washington y Tel Aviv, no sólo exhibe el fracaso del reformismo populista y progresista de las izquierdas descafeinadas; también responde a los vientos crueles que recorren el planeta en 2026, gobernado por lunáticos, criminales de guerra, pedófilos, gesticuladores religiosos, la industria armamentista y sus narcoempresarios en el contexto de una Unión Europea en decadencia grave y una Unión Americana deteriorada hasta la médula, a merced de fanáticos y corruptos millonarios autistas.

Si a contextos nos vamos, el abismo se amplía con el genocidio que cometen el Estado de Israel y todas las fuerzas armadas de dicho país, donde es obligatorio pertenecer al ejército y obedecer las órdenes de sus mandos. Ante ellos, Palestina, un pueblo inerme, un Estado negado, sufre el acoso terminal del país contiguo donde todos son militares y matarán al palestino que se les atraviese.

Sumemos las interminables guerras civiles y del crimen organizado en el centro de África y la degradación de la condición humana que provocan en Sudán o el Congo. La guerra intercapitalista que Europa libra en Ucrania contra Rusia y sus aliados es de otra índole y va en la cuenta del hundimiento titánico de Occidente, con sus “democracias” en ruta al autoritarismo policial (y pro sionista) principalmente en Gran Bretaña, Alemania e Italia, pero en consenso con los demás, salvo pálidos contrapesos declarativos (España, Noruega, a ratos Francia).

Vivimos una era de colonialismo desatado y transversal. Estados Unidos renunció al poco pudor que le quedaba. Hoy como nunca interviene políticamente en todos los países del continente. Y lo hará militarmente si se le pega la gana. Socava la unidad de Canadá en Alberta, amenaza con apropiarse de Groenladia y, con Cuba en ascuas, gobierna de facto en Venezuela, Honduras, Ecuador. Cuenta con nuevos gobiernos electos, dóciles y aliados en Chile, Perú y Panamá. Añádanse los gobiernos ultraderechistas, abierta y vociferantemente pro israelíes y sionistas en Argentina, pronto en Colombia, y la peligrosa oposición derechista en Brasil.

Ante tal conjunto de circunstancias, los pueblos originarios son considerados estorbos o peligros por los Estados nacionales, que en la hora presente ejercen un racismo más abierto que nunca. Un clasismo descarado. Un autoritarismo sin contrapesos. En los países andinos y sobre todo el extremo sur se les persigue como “terroristas” cuando protestan o resisten. Lo que pretenden los Estados nacionales, y en el fondo real el capitalismo global, son los territorios de los pueblos, sus riquezas naturales.

Sobre las amenazas cumplidas, y las pendientes, de desalojo, extraccionismo, manipulación religiosa y genocidio “blando”, les caen las afectaciones ambientales por el desquiciamiento global de un planeta hipercontaminado que se calienta, enfría, seca e inunda a escalas inusitadas. Los pueblos originarios y campesinos que viven todavía y resisten, desde el Polo Norte inuit hasta la Araucanía mapuche son la última barricada y la última frontera de la Madre Tierra, la Pachamama.

Bajo esta perspectiva México pareciera una isla, una excepción, una boya de flotación. Ojalá lo fuera. Si bien los discursos y los programas asistenciales proclaman la diversidad, la pluralidad, la inclusión, en el terreno de la realidad el despojo, la violencia y el deterioro ambiental progresan como en cualquier otra parte del continente rendido. Por todas partes asoman autopistas, megaproyectos, urbanizaciones, gentrificaciones, extractivismos voraces que atropellan a los pueblos que habitan y trabajan los territorios a expoliar. Las mismas transnacionales, los mismos agentes estadunidenses, los mismos agentes de Israel y sus respectivas firmas operan abiertamente en Chiapas, Chihuahua y casi todo el país.

Todo para terminar mencionando la verdadera raíz del padecimiento continental: la conversión criminal de la economía legal y la vida cotidiana en regiones enteras. El llamado crimen organizado opera al interior de empresas e instituciones. Mientras las policías de México y Estados Unidos se ufanan de sus capturas, de la eficacia de sus “combates” a la delincuencia y su paradigma simbólico s—el trasiego de drogas—, las redes de violencia y corrupción se extienden en múltiples direcciones. Una crisis permanente de feminicidios, desapariciones, fosas, explotación sexual y tráfico de menores descompone cualquier democracia.

Lo vemos en México y todo el sur latinoamericano: las iglesias proselitistas y los partidos políticos pavimentan el despojo; su efecto divisorio funciona siempre. Especial mención merecen las denominaciones cristianas no católicas que se declaran sionistas o respaldan a Israel en base a lecturas viciadas y viciosas del Antiguo Testamento, adoptando ideologías individualistas y desnacionalizadoras de directa inspiración blanco-estadunidense, ligadas a los servicios de inteligencia y la maquinaria propagandística y acultural de Estados Unidos. Curiosamente, el Jesucristo de los Evangelios no parece influir en estos cristianos, ajenos a cualquier solidaridad comunitaria.

Aquí están los centenares de pueblos originarios, campesinos y afromestizos, acosados por la agronomía industrial de transgénicos, agrotóxicos, monocultivos a gran escala, tanto como a la minería a cielo abierto, el fracking, el saqueo hídrico y la engañosa industria turística ecocida y etnocida que enajena franjas “valiosas” del territorio común en nuestros países.

No es momento de ceder cuando muchas batallas parecen perdidas. Abrazando el colectivismo, el común, la solidaridad soberana, la lucidez humanista y el compromiso con la justicia, los pueblos de América se sobrepondrán a la noche oscura de la ultraderecha continental. Hubo un ciclo de dictaduras militares hace medio siglo y fue vencido. Este nuevo ciclo de la reacción y el colonialismo lo será también si los pueblos nacionales se mantienen organizados y no bajan los brazos.

https://ojarasca.jornada.com.mx/2026/07/10/abya-yala-ante-el-colonialismo-y-la-ultraderecha-rampante-5244.html

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Autorretrato del autor de los murales en el palacio de Bonampak, Chiapas, 790 d. C. Foto: Ojarasca

PARA DEFENDER LA VIDALos pueblos y comunidades indígenas y campesinas integrantes de los pueblos ñuu savi, ngiwa, nahua,...
29/07/2026

PARA DEFENDER LA VIDA
Los pueblos y comunidades indígenas y campesinas integrantes de los pueblos ñuu savi, ngiwa, nahua, zapoteco de Oaxaca y Puebla declaramos que vivimos un momento crítico para la defensa de la vida y los territorios. En las últimas décadas los gobiernos neoliberales profundizaron un modelo económico que privilegia la acumulación privada, beneficiando a sectores empresariales por encima de los derechos de los pueblos, el cuidado de la naturaleza y el bienestar colectivo. Denunciamos que esta situación no ha cambiado con el gobierno de la Cuarta Transformación. Las grandes corporaciones mineras, energéticas y de infraestructura han concentrado enormes riquezas y ejercen una influencia que les permite incidir en las decisiones públicas, promover marcos legales favorables a sus intereses y avanzar sobre nuestros territorios.

Advertimos que este modelo extractivo se sostiene mediante estructuras de poder que favorecen el despojo, la criminalización de quienes defienden la tierra y la persistencia de una lacerante impunidad. Denunciamos que la actuación y la omisión de diversas autoridades han permitido que intereses económicos y grupos criminales continúen afectando la vida de nuestras comunidades.

En México persisten marcos jurídicos heredados de un modelo neoliberal que sigue vigente, que ha privilegiado históricamente a las industrias extractivas sobre los derechos de las comunidades. Durante décadas, la legislación minera, de aguas y ambiental otorgó ventajas desproporcionadas a las empresas, permitiendo concesiones de muy larga duración y favoreciendo el uso preferente del territorio para actividades extractivas. Estos esquemas han facilitado el despojo y deben transformarse para colocar en el centro los derechos de los pueblos y la protección de los bienes comunes.

Frente a este contexto, manifestamos que los espacios de diálogo y negociación impulsados por el Estado, en múltiples ocasiones, no han garantizado el respeto efectivo a nuestros derechos colectivos ni la atención de nuestras demandas históricas. Por ello, reafirmamos nuestra decisión de fortalecer el camino de la autonomía, la libre determinación y el ejercicio de nuestros sistemas propios de organización como la vía legítima para enfrentar las problemáticas que vivimos en nuestras comunidades. En este escenario las comunidades, organizaciones y pueblos participantes hacemos el siguiente



PRONUNCIAMIENTO

1. Exigimos la cancelación inmediata de todas las concesiones mineras que amenazan nuestros territorios y benefician principalmente a corporaciones nacionales y transnacionales. Exigimos también la cancelación del Corredor Zapoteco, conocido como Libramiento Sur; la cancelación definitiva de la planta de amoniaco en Sinaloa; y la cancelación de los llamados polos de economía circular, proyectos que representan graves riesgos ambientales y sociales para nuestras comunidades. Exigimos la cancelación del proyecto minero “Los Lirios” en el municipio de Zapotitlán Lagunas, Oaxaca, operado por la minera australiana STIBCORP, S.A. de C. V. que realiza exploración en territorio mixteco y que divide a comunidades para despojarlas. Denunciamos la presencia de múltiples proyectos extractivistas que roban y contaminan nuestra agua, aire y tierra. Manifestamos que nuestros territorios no son zonas de sacrificio ni mercancías al servicio del capital.

2. Denunciamos el desplazamiento y la violencia que enfrentan las comunidades y bases de apoyo zapatistas, así como las agresiones que sufren diversos pueblos organizados a causa de la presencia de grupos criminales y de la militarización de los territorios. Frente a esta realidad no podemos permanecer aislados. En el marco de los próximos treinta años del Congreso Nacional Indígena, reiteramos nuestra solidaridad con todas las comunidades que resisten y exigimos justicia para Sergio Rivera Hernández y para todas las personas desaparecidas y asesinadas por defender la vida y el territorio.

3. Exigimos que el Estado mexicano garantice plenamente los derechos a la libre determinación, al territorio, a la consulta y consentimiento previo, libre e informado, a la seguridad y al acceso a la justicia de los pueblos indígenas y comunidades campesinas, conforme a la Constitución, al Convenio 169 de la OIT, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Acuerdo de Escazú y demás instrumentos internacionales aplicables.

4. Reconocemos que nuestra lucha está sostenida por la memoria de quienes entregaron su vida en la defensa de los pueblos y los territorios. Honramos la memoria de Bety Cariño, Samir Flores, Bernardo Vásquez, Tomás Martínez, Juan José Cruz Padilla, Sergio Rivera Hernández y de todas las compañeras y compañeros que sembraron esperanza con su resistencia, por lo que exigimos al gobierno estatal y federal justicia para nuestras compañeras y compañeros. Su ejemplo fortalece nuestra decisión de defender el futuro de nuestras hijas, hijos, nietas, nietos y de los pueblos que habitan esta nación.

5. Defender los bienes comunes es también defender a nuestras infancias, juventudes y el porvenir de nuestros pueblos. Nos reunimos para fortalecer nuestra identidad, nuestras fiestas comunitarias, nuestras economías locales, los sistemas comunitarios de captación de agua y todas aquellas iniciativas que fortalecen la vida colectiva. Frente al agotamiento del modelo extractivo, nuestros pueblos construyen alternativas desde la comunidad, la solidaridad y el cuidado de la naturaleza.

6. La defensa del territorio tiene muchas formas. Requiere organización comunitaria, defensa jurídica, incidencia política, transformación de las leyes, comunicación y movilización social, investigación. Ninguna estrategia, por sí sola, será suficiente para enfrentar el enorme poder económico y político de las corporaciones extractivas; por ello necesitamos fortalecer nuestras alianzas entre pueblos, comunidades, organizaciones, académicos y movimientos sociales, por lo que hacemos un llamado a la unidad.

7. Afirmamos que sin organización y sin movilización social no será posible detener el avance de los proyectos de despojo. Es tiempo de actuar con dignidad y organización para impedir que las consecuencias de este modelo recaigan sobre las nuevas generaciones. Nuestro compromiso es con la vida y con el futuro de quienes habitan y habitarán nuestros territorios.

8. Convocamos a todos los pueblos, comunidades, organizaciones y personas solidarias a caminar juntos, fortaleciendo la autonomía, la libre determinación y la defensa de nuestros bienes comunes. La historia de nuestras resistencias demuestra que cuando los pueblos se organizan es posible detener los proyectos de muerte, proteger los territorios y construir alternativas de vida digna.

9. Reconocemos a las comunidades de San José Chichihualtepec, Chazumba, Río Limón, Tinaguistengo, Chazumba, Oaxaca y a Santiago Acatepec, a las comunidades que integran al Frente No a la Minería por un Futuro de Todas y Todos, quienes en el ejercicio de su derecho a la autonomía, territorio y medio ambiente sano, han tomado la determinación de declarar sus territorios como prohibido para la minería. Sus declaratorias son un ejemplo de dignidad para los pueblos zapotecos, ñuu savi, nahua e ingiwa.

10. Convocamos a las comunidades, organizaciones y movimientos a sumarse a la movilización: 22 de julio, día de rebeldía contra la minería, el Encuentro Nacional de Resistencias a realizarse el 22 y 23 agosto en Tehuacán, Puebla.

San José Chichihualtepec, Chazumba,
Oaxaca. 27 de junio de 2026.

https://ojarasca.jornada.com.mx/2026/07/10/para-defender-la-vida-declaratoria-del-sexto-foro-informativo-por-la-defensa-del-agua-el-territorio-y-la-vida-por-la-autodeterminacion-de-los-pueblos-territorios-libres-de-mineria-6363.html

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Lucha cósmica, por Asunción Alvarado Martínez

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