29/08/2026
"Te lo explico de forma sencilla:
Consumo inmediato y pago de deudas: Lo primero que hace el trabajador al recibir un bono o utilidad justa..."
Les compartimos una entrevista que realizamos hace una semana a Don Miguel, propietario de un comercio local de abarrotes y ferretería con más de 20 años en el municipio.
Por: Redacción
Don Miguel, en los círculos económicos y laborales de la región suena con fuerza la exigencia de que Minera Penmont (filial de Fresnillo plc) distribuya el 10% legal de las Utilidades (PTU) a sus trabajadores. ¿Cómo se ve este tema desde la perspectiva del comercio local?
Don Miguel (Comerciante): “Hola. Mira, para nosotros los comerciantes, ese tema no es solo un derecho de los mineros, es literalmente el motor que puede encender o paralizar la economía de Caborca. Cuando al minero le va bien, a toda la ciudad le va bien”.
Hagamos cuentas con los datos financieros que están sobre la mesa. La mina La Herradura es una de las operaciones de oro a cielo abierto más importantes de México. Actualmente, el precio internacional del oro cotiza en niveles históricos en torno a los $4,400 a $4,500 dólares por onza. Con una producción anual de la mina que ronda cientos de miles de onzas y un margen operativo extraordinario, las utilidades netas de la empresa son millonarias. ¿Qué significaría que se reparta el 10% completo entre la plantilla de aproximadamente 2,100 trabajadores directos?
**Don Miguel: Significaría un impacto histórico. Estamos hablando de que, con los precios actuales del oro y los reportes de ingresos de Fresnillo plc, la bolsa total de utilidades a repartir podría representar un derrame de cientos de millones de pesos en la localidad. Si calculamos un promedio estimado de 500,000 pesos de PTU por trabajador al año (dependiendo de la categoría y horas trabajadas), multiplicados por esos 2,100 mineros, estaríamos hablando de una inyección directa e inmediata de más de mil millones de pesos circulando en Caborca en una sola temporada.
¿Y cómo se traduce esa cifra masiva en la vida diaria del comercio caborquense?
“Don Miguel: Te lo explico de forma sencilla:
Consumo inmediato y pago de deudas: Lo primero que hace el trabajador al recibir un bono o utilidad justa es saldar cuentas en los comercios locales, remodelar su vivienda y comprar equipo o vehículos.
Efecto multiplicador: Ese dinero no se queda congelado. El minero le compra al abarrotero, el abarrotero le paga al proveedor local, el proveedor contrata un flete y el chofer consume en la fonda de la esquina. Un peso entregado en utilidades circula al menos 3 o 4 veces dentro del municipio.
Crecimiento de PYMES: Muchos de esos recursos se convierten en capital para que las familias de los mineros pongan pequeños negocios (estéticas, talleres, talleres mecánicos, restaurantes), lo que genera empleos secundarios que no dependen directamente de la mina”.
En contraste, ¿qué sucede cuando la minera escatima o t**a de forma injusta este pago, como ha ocurrido en ejercicios anteriores donde el reparto fue mínimo?
Don Miguel: Se siente un "frenazo" en seco. Cuando la empresa restringe las utilidades, el consumo en Caborca cae drásticamente. Las ventas en el comercio al por menor bajan, las familias postergan compras importantes y las carteras vencidas en préstamos y fiados suben. La riqueza generada por el oro de nuestro suelo se va a los corporativos internacionales o a las bolsas de valores en Londres y Ciudad de México, dejando a Caborca solo con el impacto ambiental y el desgaste de su gente.
En resumen, Don Miguel, la exigencia del 10% de utilidades no es solo una causa sindical o un tema de la plantilla de 2,100 trabajadores...
Don Miguel: Definitivamente no. Es una causa de todo Caborca. Garantizar el 10% de utilidades para los mineros de La Herradura es asegurar que la riqueza del oro se quede a accionar la economía, nuestras escuelas, nuestros comercios y el bienestar de miles de familias sonorenses. Si a ellos les pagan lo justo, Caborca prospera.
Cabe destacar algo, y que muchos se preguntarán, ¿por qué no das en nombre del negocio? Y es por una sencilla razón, la gente tiene miedo a represalias.