09/06/2026
Señor...
Señor de la Vida,
de mi Vida.
No importa el momento
Para llorar,
Ni para reír,
Ni tan siquiera importa el tiempo
Para orar así:
¡Oh Jesús!
Dame serenidad
abundante, paz,
sencillez de corazón
para que salga a la luz
siempre tu verdad.
Y seamos reos de grilletes
de pies y manos
al no declarar tu voluntad
de verdad.
¡Oh Señor!
Dueño del tiempo,
de la eternidad,
verbo encarnado;
Dime dónde estás.
Tú que lo sabes todo,
al tiempo decirle que es tuyo, lo mío;
Lo único poco mío, mi pequeñez la devuelvo a ti.
Si en el camino torcimos
tu voluntad,
fue como San Pablo...
Haciendo lo que no queremos,
Dejando de hacer lo que pides;
Sin mala voluntad.
¡Oh Señor!
Verbo encarnado aquí están mis labios,
que dijeron lo que no era;
mis manos que hicieron
lo que no debían;
mis labios, que gritaron
El gozo de en ti estar.
Esta hora Señor,
Muchos duermen ya
Pero al acecho está la maldad,
Mientras duermo, y no se va.
Danos valor de orar
sin miedo,
y al rezo del Ave María
Nos dejará en paz.
Amén.
Mi bendición
P. Saúl Ortiz Briano
Perfumar el Alma
Orando las perlas preciosas
De las aves Marías.
Ahora, sin parar.