31/07/2026
Hay días en los que de verdad quiero rendirme.
Porque dirigir la casa hogar no es un trabajo… es un apostolado.
Aquí no recibimos niños "difíciles". Recibimos niñas, niños y adolescentes con historias de abandono, abuso y violencia.
Y entonces pasa algo que lo cambia todo...
Recuerdas que detrás de cada niño difícil, siempre hay un niño herido.
Por ellos. Por su futuro. Por su sonrisa.
Vale la pena seguir. ❤️ únete