18/09/2026
El PT se inconforma con resultados del proceso interno de Morena y amaga con romper la alianza
*Pone sobre la mesa su posible salida de la alianza, por considerar que nuevamente los “pisotean” pese a su añeja lealtad.
*Se aparta de los anuncios y presentaciones de virtuales candidatos a gobernadores.
*La inconformidad incluye Quintana Roo, donde la dirigencia petista dice que el resultado era a favor de Rafael Marín, aunque este reconoció que perdió en el tercer lugar
*El PT esperará a que termine el proceso de selección para definir en Consejo Nacional si continúa en la alianza con Morena y PVEM
La alianza que durante años ha funcionado como una maquinaria electoral afinada empieza a rechinar, porque el Partido del Trabajo (PT) ha marcado una línea delgada y tirante con Morena, por inconformidades con los nombramientos de coordinadores estatales, virtuales candidatos a gobernadores, que ha realizado la dirigencia nacional del partido gobernante, informa un reportaje publicado por la edición mexicana del diario español El País.
El PT no ha roto aún con el movimiento, pero ha dado un paso que precede a las rupturas: apartarse de la mesa, dejar de acompañar las decisiones y esperar a que el otro termine de repartir las cartas para decidir qué hará con las suyas.
La instrucción de Alberto Anaya, el dirigente vitalicio del PT, es bajarse del proceso de selección de coordinadores estatales de Morena en curso y de los anuncios correspondientes.
De los que ocurrieron esta semana y de los pendientes. Mirarán a distancia mientras convocan a un consejo nacional, refieren un par de pesos pesados del PT consultados por El País. Allí, dicen, se pondrá sobre la mesa una pregunta: ¿seguir juntos rumbo a 2027 o caminar solos?
El argumento que se repite entre los liderazgos petistas es áspero: Morena, dicen, los está tratando de manera “indigna”. Hay desconfianza en los resultados de las encuestas utilizadas para definir candidaturas.
“Son encuestas a modo”, resumen. La simulación de un proceso en el que los aliados solo son llamados a acompañarlo, no a construirlo. “Parece que ya no nos quieren de aliados. Una vez más nos pisotean”, resume uno de referentes del partido a EL País.
Durante meses, Morena, el PVEM y el PT han hablado de unidad, de una alianza sólida, de caminar juntos hacia las elecciones de 2027.
Pero la disputa por las coordinaciones estatales de las 17 entidades que renovarán gobiernos el próximo año —el eufemismo con el que Morena busca maquillar las candidaturas— ha convertido esa alianza en un campo minado.
El PT ha decidido apartarse del proceso de selección de Morena y poner sobre la mesa la posibilidad de competir solo.
Cuestiona el procedimiento utilizado por Morena para definir a sus coordinadores estatales y sostiene que se ha desarrollado con una opacidad incompatible con una coalición.
La molestia se extiende en 12 de las 17 entidades que renovarán sus Gobiernos el próximo año y amenaza con convertirse en una disputa nacional.
Los primeros cinco nombramientos —Sinaloa, Querétaro, Aguascalientes, Campeche y Colima—, sostienen los petistas, fueron producto de acuerdos y no de encuestas. En esos Estados, el PT acompañó la decisión.
El resto de las coordinaciones, 12, se definirían por encuesta, el método con el que históricamente Morena ha definido a sus aspirantes, con el argumento de que el pueblo toma las decisiones.
ALEGAN FRAUDE EN ENCUESTAS DE CINCO ESTADOS, INCLUIDO QUINTANA ROO
La dirigencia del PT, con la experiencia vivida en viejos procesos electorales, relata una de las fuentes conocedoras del proceso, buscó blindar los resultados, solicitó a la dirigencia de Morena encabezada por Ariadna Montiel y a Citlalli Hernández, secretaria de la Comisión Nacional de Elecciones, que se realizaran encuestas espejo para cotejar los resultados de las mediciones finales, pero la propuesta fue rechazada.
Sus dirigentes sostienen que las designaciones no han coincidido con los sondeos internos que habían circulado.
Morena ha rechazado este punto. Su dirigencia asegura que las encuestas son el mecanismo para definir a sus coordinadores y que los resultados fueron presentados a los aspirantes.
Los líderes del PT, en cambio, cuestionan que al menos cuatro de las cinco coordinaciones anunciadas esta semana son un fraude.
Y aunque el coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía en Quintana Roo, Eugenio “Gino” Segura Vázquez, dijo que son “chismes” que el PT esté inconforme con su nombramiento, cuando el comisionado del partido en el estado no acudió a su presentación en Chetumal, entre esos cuatro estados donde existe desacuerdo de la cúpula roja también está Quintana Roo.
“En Michoacán, Raúl Morón encabezaba las encuestas; en Quintana Roo, Rafael Marín Monilledo, y en Zacatecas, Ulises Mejía”, dijo el referente entrevistado por El País.
Ninguno pasó las encuestas de Morena, desacreditan petistas, aunque en el caso de Quintana Roo el mismo Rafael Marín reconoció que no lo nominaron porque perdió la encuesta, ya que quedó en tercer lugar.
La crítica más dura del PT está en Zacatecas. El socio político de Morena había apostado por Geovanna Bañuelos, quien, dicen, con el segundo lugar, ocupaba una posición competitiva en las mediciones internas del partido.
Ulises Mejía aparecía delante, pero el criterio de paridad —la necesidad de postular a una mujer, según el escenario que habían previsto los petistas— colocaba a Bañuelos en la coordinación.
La decisión fue otra: Verónica Díaz, la senadora con licencia ligada al gobernador, David Monreal, y excuñada del mismo, ganó el proceso.
Sin embargo, en las mediciones internas, apuntan petistas y morenistas, ocupaba el tercer lugar, y aun así Morena la ha colocado en la posición que la perfila como su eventual candidata para 2027.
En los procesos electorales de 2021 y 2024 ocurrió algo similar. “Ya no nos sorprende”, admite un petista.
Después de la última ronda de presentaciones, el PT decidió no acompañar los actos públicos en los que Morena presenta y entrega constancias a sus coordinadores estatales de la Defensa de la Transformación, mientras concluye el debate interno de la organización petista sobre el rumbo de la alianza y la distribución de candidaturas rumbo a las elecciones de 2027.
Benjamín Robles, integrante de la Coordinadora Nacional del PT, confirmó en una entrevista con Milenio Televisión que la decisión ya fue comunicada en la mesa nacional de negociación de la alianza.
“Dado lo que estábamos percibiendo, no acompañaríamos los anuncios que se han venido dando y vamos a esperar hasta que se termine”, explicó.
El dirigente sostuvo que el PT mantiene su compromiso con la Cuarta Transformación, pero advirtió que existen distintas visiones regionales y que su partido reclama reconocimiento a su peso electoral.
MORENA, DESLEAL CON EL LEAL
En el PT recuerdan que su relación con el proyecto de Andrés Manuel López Obrador comenzó antes incluso de la fundación de Morena, en el año 2000.
Durante años reivindicaron su condición de aliado fiel; ahora consideran que el trato recibido los coloca en una posición incompatible con esta lealtad.
Uno de sus miembros recalca que fue el PT quien financió las giras de López Obrador y la construcción de Morena hasta convertirse en partido, en 2014.
Así, las tensiones que parecían disueltas con la salida de Luisa María Alcalde de la dirigencia de Morena y la llegada de Montiel y Hernández han revivido.
La operación cicatriz de la secretaria de Elecciones ha mostrado fallas. Pese a que los dos aliados de Morena habían reconocido el trabajo de la nueva dirigencia para apagar viejos desencuentros, en la selección de candidatos no han pasado la prueba.
A este conato de ruptura le precede otro. El PT y el PVEM mostraron diferencias en la primera recta del año, frente a iniciativas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, entre ellas la discusión sobre la reforma electoral y la revocación de mandato.
La dupla de socios le da a Morena una mayoría calificada con doble filo. La suma de sus integrantes en el Congreso, por una parte, le concede los números para realizar cambios a la Constitución sin cortapisas, sin necesidad de negociar con la oposición. Pero también le frena iniciativas si no están de acuerdo.
Dentro del PT hay quienes interpretan el desdén como una represalia al episodio que se vivió con la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, en primer y segundo intento. No es una acusación acreditada, pero sí forma parte del diagnóstico que circula en el partido.
El PT se encuentra dispuesto a poner sobre la mesa la posibilidad de deshacer la coalición y competir solo en 2027. Tienen comprobado, dicen, que pueden crecer más como partido, yendo en solitario.
La decisión no se tomará ahora. La instrucción del profe Anaya es esperar a que concluya el proceso de las 17 coordinaciones, hacer un balance y convocar después a un consejo nacional para discutir el futuro de la alianza.
El calendario electoral permite esperar, porque la fecha límite para registrar coaliciones será el 4 de enero de 2027.
“Ellos (los morenistas) se disciplinan, nosotros no tenemos por qué disciplinarnos porque somos aliados, no somos de Morena”, subraya otro dirigente petista.
La tensión ya tiene reflejo público. Esta semana, el petista Benjamín Robles protagonizó un momento incómodo con el morenista Emiliano Rojas, después de que el primero se sintiera aludido por los comentarios del segundo sobre la reforma electoral en una mesa de debate.
“El PT va a responder. Nosotros aprobamos lo que creímos correcto y no estuvimos de acuerdo en impulsar una serie de medidas que no eran democráticas”, dijo el miembro de la coordinación nacional del PT. El morenista respondió que sus comentarios estaban dirigidos a la oposición.
El PT esperará a que termine el proceso de designaciones de Morena y después consultará a sus militantes:
La pregunta que llegará a la mesa de decisiones será tan sencilla como incómoda. “¿Vale la pena estar en un proyecto donde no nos quieren y no nos respetan?”, cuestiona uno de los liderazgos petistas.
Los nombramientos de las coordinaciones de siete estados, los que cargan más desacuerdos y disputas internas, tienen estatus de pendiente y se definirán en los próximos días.
Los petistas no esperan resultados distintos, pero sí que el encono avance cuesta arriba.
“No sabemos el nivel de acuerdos que tengan para torcer de esa manera las encuestas. Quien pierde más es Morena porque pierde la credibilidad de su propia militancia”, sostiene.
Los próximos meses se verá si Morena llega a 2027 con sus aliados históricos o si tendrá que medir fuerzas con ellos en la boleta. (Cambio 22 con información de El País y Milenio. 18 de septiembre de 2026)