07/05/2026
🪶TINTERO Y TINO 🪶
LA TIJERA DE MARY HERNÁNDEZ EN LA ZONA MAYA
Soez.
De ese tamaño, es la reciente decisión de la Presidenta Municipal de Felipe Carrillo Puerto, Mary Hernández Solís, de despedir a 100 trabajadores eventuales es un acto que refleja una profunda insensibilidad hacia la realidad socioeconómica de este municipio maya. Cabe señalar que estos despidos afectan directamente a quienes menos ganan y más trabajan, dejando a muchas familias en una situación de vulnerabilidad extrema.
Históricamente, Carrillo Puerto ha sido el municipio más pobre del Estado, donde la falta de empleos formales es una constante y hiere a sus habitantes. Para muchos de estos trabajadores, la administración pública significaba la única fuente de ingresos. Despedir a estos empleados no solo es un golpe a su estabilidad económica, sino que también perpetúa un ciclo de pobreza que ha sido difícil de romper a lo largo de los años.
La administración de Mary Hernández ha sido mal vista por la ciudadanía, y en un contexto electoral tan crucial, su gestión pone en riesgo la permanencia del partido en el poder, MORENA. Actualmente, no se vislumbra un referente fuerte dentro del partido que pueda garantizar la continuidad de sus políticas. Esta situación abre la puerta a otras opciones políticas como el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), que podrían capitalizar el descontento popular y abanderar las causas de un pueblo sumido en el abandono y la desesperanza.
Es importante recordar que en el proceso electoral pasado, la coalición MORENA-PVE-PT estuvo al borde de perder frente al PRD, lo que deja claro que la elección del 2027 está en riesgo. La falta de atención a las necesidades de la población y decisiones como estos despidos masivos pueden resultar en una pérdida de confianza que será difícil de recuperar.
La administración de Mary Hernández Solís necesita reflexionar sobre sus decisiones y su impacto en la vida de los ciudadanos. El futuro político del municipio depende de su capacidad para escuchar y atender las necesidades de su gente, antes de que sea demasiado tarde.