20/03/2026
🃏 LO QUE LE PASA A TU CUERPO CUANDO LEES TAROT SIN PROTECCIÓN
La mayoría de la gente agarra las cartas como si fueran un juguete.
Las revuelve. Las tira. Pregunta. Interpreta.
Y no tiene idea de lo que acaba de abrir.
El tarot no es un juego de cartas.
Es una puerta.
Y cuando abres una puerta sin saber lo que hay del otro lado, cualquier cosa puede cruzar.
Lo primero que ocurre es que bajas tus defensas energéticas de forma voluntaria.
Para leer tarot necesitas abrir tu campo intuitivo. Necesitas ponerte receptivo. Permeable. Eso es inevitable, es parte del proceso. El problema es que cuando no tienes protección, “receptivo” no solo significa receptivo a la información. Significa receptivo a todo lo que esté flotando en ese espacio en ese momento.
Y en ese “todo” hay cosas que no tienen buenas intenciones.
Lo segundo es que el tarot atrae presencias.
No las invoca deliberadamente. Las atrae. Como la luz atrae insectos en la oscuridad. Cuando abres un canal de lectura, generas una frecuencia energética particular que es perceptible para entidades que operan en planos intermedios. Algunas son curiosas. Algunas son neutrales. Y algunas son parasitarias.
Las parasitarias son el problema real.
Lo tercero — y aquí es donde se pone serio — es el enganche.
Un mu**to sin luz, una entidad de baja frecuencia, un espíritu errante que no ha cruzado… todos ellos necesitan energía para existir en este plano. Y esa energía la toman de donde puedan. Cuando tú abres tu campo sin protección, te conviertes en una fuente disponible.
No piden permiso. Se enganchan.
Y no siempre lo sientes de golpe. Empieza sutil. Cansancio inexplicable después de leer. Dolor de cabeza justo encima de la coronilla. Sueños pesados esa noche. Sensación de que algo te observa.
Irritabilidad sin causa. Vacío en el plexo solar como si algo te hubiera vaciado por dentro.
Porque literalmente algo lo hizo.
Los mu**tos enganchados succionan lo que en algunas tradiciones se llama líquido vital, maná, fuerza orgónica o simplemente energía de vida. No es metáfora. Es el mecanismo por el cual un ser sin cuerpo físico se alimenta de uno que sí lo tiene. Y si no lo detectas y lo remueves a tiempo, ese drenaje se vuelve crónico.
Gente que lee tarot sin protección de forma habitual suele presentar:
agotamiento que no se va con dormir, pérdida de peso sin explicación médica, desconexión emocional progresiva, sensación de que “ya no son los mismos”, y en casos más avanzados, estados que la psiquiatría diagnostica como depresión o ansiedad sin encontrar causa orgánica.
No digo que todo sea espiritual. Digo que no todo es solo químico.
¿Qué hace la protección?
Crea un filtro. Un perímetro. Una cláusula energética que dice: puedo recibir información, pero nada puede entrar a mi campo ni alimentarse de él. Es la diferencia entre leer con una ventana abierta en una zona segura o leer con la puerta de par en par en la oscuridad.
Antes de leer tarot, protege tu espacio. Cierra tu aura. Establece la intención de que solo trabajas con luz. Y cuando termines, cierra el canal. Agradece y cierra. Eso no es opcional. Es higiene básica.
Las cartas no son el peligro.
Tú sin protección frente a lo que las cartas atraen, sí lo es.
Ahora ya sabes. 🔥🃏
**tos