15/05/2026
Me topé con esta frase y sin duda es muy real.
Esta semana me sorprendió y me llenó de gozo que nuestro pastor actual le llamara a mi esposo para para preguntarle si todo estaba bien por qué no nos vió el domingo y
Muchos dirán: “pues es lo normal, que un pastor esté al pendiente de sus ovejas”… y sí, debería serlo, pero la realidad es que no todos son así.
En esta ocasión fue digno de admirar recibir esa llamada, especialmente porque la iglesia en la que actualmente nos congregamos es muy, muy grande en comparación con la anterior🥴 Somos muchos, y aun así, que el pastor se tomara el tiempo de llamar y preguntar fue algo muy bonito.
Y me llevo a reflexionar lo siguiente; El pastorado no es un título que se obtiene ni una posición que se hereda; es una respuesta al llamado de Dios. No basta con el conocimiento adquirido en un instituto o seminario, porque aunque la preparación es valiosa, el verdadero pastorado nace en el corazón❤️, en la intimidad con Dios y en el servicio genuino a las personas.🫶
Ser pastor implica amar, guiar, cuidar y muchas veces sacrificarse por otros. Es un camino que se forma en la obediencia, en la humildad y en las pruebas de la vida. No se trata de saber mucho, sino de vivir lo que se enseña, de reflejar el carácter de Cristo en cada acción.
Cuando alguien entiende que es un llamado de Dios, comienza a servir con propósito. Porque al final, el verdadero pastor no solo habla de Dios… lo demuestra con su vida y acciones. 💛
Que Dios bendiga a los buenos pastores, que les fortalezca y los siga usando con amor y sabiduría🙏💛