08/03/2026
Algo para recordar…
Chiltepec una tragedia que se convirtió en carnaval.
Crónica por Joel Avendaño.
Cuenta la historia que se narra en boca en boca, en los ancianos de esta población, de una tragedia que sucedió en nuestra comunidad, en el año de 1935 un 27 de marzo, como a las dos de la tarde un incendio que acabó con los caseríos de esta población que la mayoría era construida con palma y madera, con cercas de jonotes que fueron la pólvora para el fuego que inició en el lugar conocido como el “paso real” donde hoy se ubica el “Restaurant del Rio” En una casa de palma y madera cuando una veladora se volteó otra hacia la pared y ocasionó que se propagara el incendio iniciándose así el fuego que duró varías horas.
Cuentan los que vivieron esa tragedia que la lumbre saltaba como pelota de casa en casa, salvándose solamente las casa de láminas que eran muy pocas en aquella época.
Don José Bravo que tenía una tienda grande llamada “La Sultana”, por ser de lámina no se quemó también la casa de Aureliano Contreras no le llegó el fuego.
Un comerciante de nombre Ciro Aguirre, al ver que su tienda se había salvado de este voraz incendio, abrió su tienda y regaló todos los víveres a las personas que se habían quedado sin nada.
El palacio municipal como era de palma y adobe se prendió perdiéndose todos los archivos históricos de este municipio.
Luego se supo de esta tragedia la ayuda no se hizo esperar de los comerciantes de Tuxtepec, como la de la familia , el señor Manuel Espejos quien mandó víveres, don Manuel Avendaño, prestó su rancho “La Borda” para que la gente ahí se resguardara.
La familia del diputado Francisco Moreno, donó dos vacas para que se matara y se repartiera la carne entre los pobladores.
Don Lupe Hernández López cuenta que él era muy pequeño cuando surgió esta desgracia y sus padres para poder ir ayudar a combatir el fuego lo dejaron en una chalupa en el río, que después se les olvidó donde lo habían dejado, fueron unas personas que bajaron al río y oyeron los llantos ya sobre la noche y lo rescataron.
Esta tragedia sucedió un 27 de marzo de 1935. Por lo que los ancianos del pueblo al ver que no hubo pérdidas de vidas humanas se juntaron y acordaron celebrar un mes después una fiesta para dar gracias a San José que no hubo desgracias.
Y así se hizo el 27 de abril de ese mismo año 1935 inició una fiesta que fue tan grande que duró dos días el 27 y 28 de abril en honor a San José. Patriarca.
Donde hubo encuentros de beisbol, carreras de caballos, torneo de gallos, torneo de cinta y baile popular, participando los pueblos hermanos como Jacatepec, Valle Nacional, Tuxtepec, Papaloapan, Otatitlan este último del estado de Veracruz.
Desde esa fecha cada 27 y 28 de abril se festejaba la fiesta popular en honor a San José
Fue el el año de 1974 con la llegada de los misioneros combonianos que se festejó de manera religiosa a San José el 19 de marzo, quedando las fiestas del 27 y 28 de abril sin ningún evento religioso.
Fue en ese año que el comerciante más grande de este pueblo Gilberto Bravo Ontiveros, instruyó a su contador que se ideará una fiesta para no perder la costumbre y la fama de las fiestas y los bailes en Chiltepec, y para que su cerveza de la marca Moctezuma que él distribuía se siguiera vendiendo.
Fue así como Andrés Avendaño y su esposa Yolanda Blanco se idearon hacer los bailes de carnavales en el mes de abril, cada sábado hasta llegar al 27 y 28 de abril, que se cerraba con un baile de carnaval.
Comenzó la depravación en el pueblo, cada sábado llegaban los travestí disfrazados para dar rienda suelta a sus emociones y jóvenes y señores se disputaban las mejores pareja para bailar y beber a costa de los gay.
Fue tanta la fama que la gente por morbo acudía al bailes unos a ver y otros a disfrutar del espectáculo.
Fue el presidente municipal Rafael Martínez quien prohibió este espectáculo y encarceló a toda parejita que hiciera sus disfuguros.
A la salida de Don Rafael Martínez, se continuó con los bailes de carnaval y cada presidente municipal que llega, como si fuera competencia quiere superar el carnaval de su antecesor.
Representado este eventoo un gasto innecesario para las arcas municipales, porque pierde el sentido de una fiesta popular.
Por eso afirmamos que de una tragedia surgió un carnaval, que no tiene sentido, por ese no fue el motivo que dio origen a la fiesta del pueblo. La quemazón de Chiltepec.
Fotos para ilustrar la crónica.