24/05/2026
🕯️ ANECDOTA PARANORMAL EN EL PANTEÓN NUEVO
📍 Ciudad Obregón, Sonora
[Anécdota anonima enviada por un seguidor]
Buenas noches, Regan.🌙
Anoche nos acordamos de una cosa súper extraña que nos pasó hace unos dos años, en Día de Mu***os. Ahora que ya se acercan las fechas, volvimos a recordarlo.
Esto nos pasó en el Panteón Nuevo de Ciudad Obregón. Fuimos a visitar a mi tata y aprovechamos para buscar la tumba del tata de mi esposa. Ya estando ahí, limpiamos la tumba de mi tata y, al terminar, fuimos a buscar la del abuelo de ella.
En el camino todo estaba normal. Había mucha gente, como suele pasar cada Día de Mu***os. Mientras caminábamos buscando el lugar donde se encontraba la tumba del abuelo de mi esposa, nos topamos con una señora, una mujer ya anciana que caminaba de frente hacia nosotros. Cuando llegó a nuestra altura, nos miramos y le dijimos: “Buen día”. Ella nos respondió de la misma manera.
Total, seguimos nuestro camino para dar con la tumba, pero no la encontrábamos por ningún lado. Justo al llegar al final del panteón, antes de llegar al área de los “angelitos”, decidimos regresarnos para empezar de nuevo la búsqueda, solo que esta vez de atrás hacia adelante.
Avanzamos dos o tres calles y nos volvimos a encontrar a la misma señora de antes, pero ahora estaba sentada en una banca pegada a la calle. La miramos y no dijimos nada, todo normal. Seguimos avanzando unas calles más y, cuando regresamos, volvimos a verla ahí sentada.
Al ver que no podíamos encontrar la tumba del abuelo de mi esposa, decidimos marcarle a un pariente suyo para preguntarle dónde estaba. Afortunadamente, nos pudieron dar indicaciones para llegar. Para esto, nosotros nunca dejamos de caminar y, ya que nos habíamos ubicado, nos llevamos una sorpresa: justo frente a nosotros estaba la señora parada. Algo muy extraño, porque apenas segundos antes ella había estado atrás, sentada en la banca.
Fue ahí cuando ya sentimos raro el ambiente, aunque no quisimos darle tanta importancia. Fuimos al lugar donde estaba la tumba que tanto habíamos buscado, pero cuando por fin la encontramos, curiosamente la señora venía saliendo justo de ese sitio.
Ahí estuvimos unos minutos y luego nos regresamos. Para ese momento ya casi no había gente de ese lado del panteón. Pasamos por la banca donde antes había estado sentada, pero ya no estaba. Fue cosa de avanzar un poco más y vimos a la señora en una tumba de tierra. Entonces sacó una veladora medio rara y, con la mano, sin tocar la vela, la prendió.
Nos paramos en seco por un segundo y seguimos caminando. Fue algo que nos agarró totalmente de sorpresa. Obviamente no nos lo esperábamos. Seguimos nuestro camino y apenas cruzamos unas palabras entre nosotros, porque no queríamos darle más importancia por cuestión de no agarrar algún tipo de vibra.
Cabe mencionar que, al momento en que puso la vela y la encendió con la mano, SIN CERILLOS, SIN ENCENDEDOR, solamente con su mano, ella decía unas palabras muy bajito… casi susurrando.