13/08/2026
¡𝗖𝗮𝗰𝗵𝗼𝗿𝗿𝗼, 𝗿𝗲𝗴𝗿𝗲𝘀𝗮 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗲 𝗹𝗹𝗲𝘃𝗮𝘀𝘁𝗲❗️.
𝗣𝗼𝗿 𝗠𝗮𝗿𝗶𝗼 𝗣𝗿𝗶𝗲𝘁𝗼.
𝗘𝗹 𝗥𝗲𝘀𝗯𝗮𝗹𝗼́𝗻.
Luis René Cachorro Cantú desde el fin de semana agarró sus chivas y sus maletas, y abandonó oficialmente las oficinas del Partido Acción Nacional de Tamaulipas.
Se vio muy payaso al convocar al personal de las oficinas estatales para despedirse y asegurar que seguirá siendo un aliado, cuando se dedicó a hundir a este partido y a siempre regarla.
Y mire, cheque el dato: Acción Nacional en Tamaulipas ha recibido alrededor de 478 millones de pesos de financiamiento público estatal: unos 67.6 millones en 2020; 86.6 millones en 2021; 84.5 millones en 2022; 57.2 millones en 2023; 82.1 millones en 2024; 48.9 millones en 2025 y 51.5 millones en 2026. Casi 500 millones de pesos. Con semejantes cantidades, cualquiera pensaría que el PAN tendría una maquinaria política aceitada, comités fuertes y militantes hasta debajo de las piedras. Pero nomás no; por el contrario, andan muy fregados y con muy pocos municipios con posibilidades reales de ganar en todo el estado.
Luis René Cantú se va sin dar explicaciones de por qué ahora son un partido perdedor y con opacidad en el manejo de la lana. Fueron muchos millones de pesos y también se adueñaron de ellos. Cachorro solo fue el encargado del changarro, porque el PAN tuvo dueño, patrón y hasta cobrador, y eran unos hermanos, Cabeza de Vaca.
Aunque hay que reconocer que todavía, los propios panistas lo dicen, a Francisco Javier García Cabeza de Vaca lo quieren y le reconocen su logro de llevarlos a la gubernatura de Tamaulipas, aunque le reclaman varios errores y que se olvidó de los panistas. Pero en el caso del hermanito, Ismael (actual diputado local pluri), no lo quieren ver ni en pintura, lo odian; solo lo quieren los tampiqueños: Mon Marón, Ángel Covarrubias y Jorge Zúñiga, Nembra del Carmen Jiménez y su esposo Chuy Torres y Carlos Fernández, son los únicos que le siguen prendiendo su veladora.,
Apenas tomó las riendas del partido y el Cachorro, de ser el líder, se convirtió en el tipo que poco le faltó para ser el que barría y trapeaba los pisos del CDE, pero ni eso lo dejaban hacer, porque ni para eso era bueno; todo lo hacía mal.
Pobre Cachorro, sale aborrecido por los panistas y, lo peor, es que durante 8 años que estuvo al frente del Comité Estatal nunca decidió ni siquiera la marca del papel de baño que se compraba; así de insignificante y mediocre fue su paso por el PAN Tamaulipas.
Gracias a Dios, ya se fue el Cachorro del Comité Directivo Estatal de los azules y, la neta, ojalá nunca lo dejen regresar.
Y queremos suponer que Gloria Garza y César Verástegui Ostos, el Truko, van a cumplir lo que prometieron de sacar a patadas a todo lo que huele a los hermanos Chompones.
Los panuchos le van a querer cobrar todas las que les debe el Cachorro, a quien, no dude, le va a salir muy cara esta factura política, pues por culpa de sus patrones hizo más enemigos que amigos.
Pues pasa a la historia como un traidor y que abandona el partido, como las chachas, por la puerta de la cocina.
Así que, Cachorro, si algún día vuelve por las oficinas del PAN, sea de rodillas y para pedirle perdón a los panuchos por todo el daño que le hizo a este partido.
SE REÚNE BLANCA NARRO CON GENARO DE LA PORTILLA
Sabemos que la diputada federal Blanca Narro quiere ser alcaldesa de Altamira y anda haciendo su luchita, igual que otros personajes.
Anda recorriendo la ciudad y entregando apoyos a las personas que le solicitan algún medicamento o aparato, como las sillas de ruedas; poco a poco ha estado acelerando la carreta.
Hay muchas críticas a la legisladora, que si no es conocida, que los resultados de su trabajo, y eso depende de cada opinión, pero lo que me llama la atención es que lo que tiene muy claro es que, en este terruño industrial, los que aspiran y suspiran siempre le dan su lugar a los exalcaldes que hasta han llegado a ser unos caciques en Altamira. Por eso se reunió con Juan Genaro de la Portilla Narváez, quien hace más de 30 años mandaba y ordenaba en Altamira; ahora ya no, pero habla bien de la diputada Narro que considere a los exalcaldes, porque ese es un requisito en esta comuna, es parte de la política de la ciudad.
Y aunque en Altamira la realidad es que el único que tiene asegurada una candidatura es Armando Martínez para la diputación federal, Blanca Narro está sumando aliados de la talla de Genaro de la Portilla, que en este momento no representa nada políticamente, pero la foto con él casi es un requisito para los que quieren ir en la boleta del 2027. No dudo que al rato el exalcalde aparezca con los demás suspirantes, pero, por lo pronto, la primera se las ganó Blanca Narro.
Recuerde : No se vale chillar