El manotas

El manotas *contenido único y original
*No aceptes copias
*historias y memes de la makila
-como te guffi ñiaa
(7)

31/05/2026

"La peor transferencia de su vida 💸😭"

Entre Máquinas y MentirasCapítulo 49: El Turno de la PasiónLa noticia de la partida definitiva de Luis de este mundo hab...
30/05/2026

Entre Máquinas y Mentiras

Capítulo 49: El Turno de la Pasión

La noticia de la partida definitiva de Luis de este mundo había dejado un silencio largo en la vida de Fernanda. No era alegría lo que sentía, sino un vacío profundo que se llenaba, poco a poco, con un alivio absoluto. La última cadena se había roto sola. El miedo ya no tenía de dónde sostenerse.

Esa noche, Juan la llevó a su pequeño departamento, el lugar que él había estado arreglando con tanto esfuerzo en sus días libres. Al cerrar la puerta tras de ellos, el ruido de la ciudad y el eco de los camiones de personal de la maquila parecieron desaparecer. Solo quedaban ellos dos, bajo la luz tenue de una lámpara de la sala.

—Estás a salvo, Fer —susurró Juan, dándose la vuelta para mirarla a los ojos. Su voz arrastraba una seguridad que a ella le recorrió la espina dorsal—. Por fin se acabó todo.

Fernanda no respondió con palabras. Dio un paso al frente, acortando la distancia que los separaba, y le plantó un beso lleno de una urgencia que se había contenido por dias. Ya no era el beso dulce del hospital; este llevaba la fuerza de dos almas que habían cruzado el in****no para poder estar juntas.

Juan la tomó por la cintura, pegándola a su cuerpo con firmeza, sintiendo el calor que emanaba de su piel. Sus manos, acostumbradas a la rudeza de las máquinas de la planta, se volvieron increíblemente suaves al recorrer la espalda de Fernanda, deshaciéndose lentamente de la chamarra que la cubría. Ella enredó sus dedos en el cabello de Juan, respondiendo a cada movimiento con una entrega total que encendió la habitación en segundos.

Caminaron hacia la recámara sin separarse. Cada prenda que quedaba atrás parecía representar un peso menos sobre sus hombros, una carga del pasado que ya no tenían que seguir llevando. Sobre la cama, se abrazaron con la intensidad de quienes llevaban demasiado tiempo esperando ese momento.

Los latidos de sus corazones parecían seguir el mismo ritmo. Juan besó la frente de Fernanda y la estrechó contra él, mientras ella apoyaba la cabeza sobre su hombro, sintiendo por primera vez en mucho tiempo una tranquilidad absoluta. Ya no había miedo, amenazas ni lágrimas que esconder.

Aquella noche no fue importante por la pasión, sino por la libertad. Fue el instante en que ambos comprendieron que el sufrimiento había quedado atrás. Se quedaron abrazados durante horas, compartiendo palabras, silencios y promesas que nacían desde lo más profundo de sus corazones.

Cuando la madrugada comenzó a asomarse por la ventana, Fernanda estaba recostada con la cabeza sobre el pecho de Juan, escuchando el sonido tranquilo de su respiración mientras él le acariciaba suavemente el hombro.

—Te amo, Fernanda —le dijo Juan en la penumbra, dejando un beso en su frente—. De aquí en adelante, todas las noches serán nuestras.

Fernanda sonrió con los ojos cerrados, sintiéndose completamente segura en los brazos del hombre que había permanecido a su lado cuando más lo necesitó.

La pesadilla había terminado. El amor había resistido cada prueba, y ahora solo quedaba un último turno por cumplir: el mañana.

Imagínate nomás...Andabas en el centro bien tranquilo cuando de repente miras a una morrita y dices:—¿A poco sí muy acá?...
29/05/2026

Imagínate nomás...

Andabas en el centro bien tranquilo cuando de repente miras a una morrita y dices:

—¿A poco sí muy acá? Pues pa' que sepas soy empresario, mija. Me dedico al ramo de los helados. 😎

La morrita, toda impresionada, pensando que traes sucursales por toda la ciudad, camiones repartidores y hasta oficina con aire acondicionado.

Tú dale y dale verbo, prometiendo crecimiento, expansión y visión empresarial. 🐸📈

Total que la inocente cayó en tus palabras.

Pero un día decide ir a buscarte a tu empresa...

Y cuando llega, te encuentra sentado afuera de tu casa, en una silla de plástico, con una hielera azul llena de bolis de mango, fresa y nuez.

Toda decepcionada te dice:

—Me mentiste, Srecko. Me dijiste que eras empresario de helados.

Y tú bien tranquilo le respondes:

—¿Y dónde está la mentira, mija? 🤨

—Sí vendo helados... aquí en mi casa.

—Soy emprendedor, inversionista y mi propio jefe, ñiaaa. 🐸

Y mientras ella se va decepcionada, tú le gritas:

—¡Y si compras tres bolis te regalo una bolsita de chile, pa' que veas que sí hay prestaciones!

Ñiaaa pero si ronko el 🐸
29/05/2026

Ñiaaa pero si ronko el 🐸

Entre Máquinas y Mentiras​Capítulo 48: Cuentas Pendientes con el Destino​El tiempo avanzaba y con él, la promesa de un f...
28/05/2026

Entre Máquinas y Mentiras

​Capítulo 48: Cuentas Pendientes con el Destino

​El tiempo avanzaba y con él, la promesa de un futuro que antes parecía imposible. Lejos del ruido de las troqueladoras y de los pasillos de la planta, Juan y Fernanda empezaban a construir un camino con cimientos firmes. Ya no hablaban del pasado; ahora las conversaciones se trataban de presupuestos, de buscar un pequeño lugar para independizarse y de los planes que tenían para cuando el turno de la vida por fin los uniera en un mismo hogar. Juan la cuidaba con una paciencia de oro, y Fernanda, poco a poco, volvía a sonreír con la libertad de quien ya no se siente perseguida.

​Ya vi el terreno que está cerca de la avenida principal le decía Juan una tarde, mientras compartían un refresco en el porche de la casa. Está perfecto para empezar a fincar algo propio. ¿Cómo ves?

​Fernanda lo miró y sintió una calidez que le llenó el pecho.
Contigo voy a donde sea, Juan. Me devolviste la vida y ahora quiero gastarla entera a tu lado.

​El amor, el verdadero, estaba ganando la batalla. Pero mientras ellos planeaban una vida llena de luz, en otro rincón de la ciudad, la oscuridad cobraba su última factura.

​Para Luis, las cosas dentro del centro de reclusión habían sido un in****no desde el primer día. Ahí adentro, las reglas eran dictadas por la ley del más fuerte y su actitud soberbia no encajaba en un lugar donde la humildad a la fuerza es la única forma de sobrevivir. Su mente, desgastada por la obsesión y el rencor, lo llevó a buscar conflictos con las personas equivocadas.

​En esos días, la tensión que se respiraba en los pasillos del penal terminó por estallar. Un fuerte altercado se desató en el patio principal entre varios grupos de internos; los gritos y el caos se apoderaron del lugar en cuestión de segundos. Luis, cegado por su propia frustración, terminó atrapado en medio de la trifulca y se convirtió en el blanco de la furia de aquellos a los que alguna vez intentó intimidar.

​Cuando los custodios finalmente lograron controlar la situación y dispersar a la multitud, el patio quedó en un silencio sepulcral. En el frío pavimento, cerca de los comedores, quedó una figura inmóvil, abandonada a su suerte por los mismos que lo habían sentenciado. Era Luis.

​El equipo de asistencia médica del reclusorio corrió de inmediato hacia el lugar, abriéndose paso entre el cordón de seguridad. El paramédico se arrodilló a su lado, buscando desesperadamente el pulso en su muñeca y revisando sus pupilas mientras los guardias observaban la escena en silencio.

​Tras unos segundos que parecieron eternos, el médico soltó un suspiro pesado, dejó caer la mano de Luis y miró al comandante del penal, negando lentamente con la cabeza.

​—Ya no hay nada que hacer —dijo el paramédico en voz baja—. Cuando llegamos, ya no contaba con signos vitales. El daño fue interno y fulminante.

​La llamada no tardó en salir hacia las autoridades correspondientes. El hombre que tanto daño había causado, el que se creía dueño de la libertad de otra persona y que casi termina con la vida de Juan, había encontrado el final de su camino de la manera más solitaria posible. El destino se había encargado de cobrar cada una de las deudas que Luis dejó pendientes afuera.

A kilómetros de ahí, ajena a la noticia que cambiaría su entorno al día siguiente, Fernanda respiró hondo y miró las estrellas. Sin saberlo, la última sombra que amenazaba su existencia se había disipado para siempre. La justicia del hombre lo había encerrado, pero la justicia de la vida se había encargado de cerrar el libro por completo. 🔥💔

Don masturbino.Capítulo 6… La Primera Advertencia.Los meses más felices de la vida de Don Masturbino habían llegado.La p...
28/05/2026

Don masturbino.

Capítulo 6… La Primera Advertencia.

Los meses más felices de la vida de Don Masturbino habían llegado.

La pequeña hija que tanto había esperado ahora llenaba la casa de risas, llantos y momentos que jamás imaginó vivir.

Cada mañana antes de irse al trabajo la cargaba unos minutos entre sus brazos.

Y cada tarde corría de regreso solamente para verla sonreír.

Para él, todo valía la pena.

Las desveladas.

Los años de sacrificio.

Las jornadas interminables.

Todo.

Porque ahora tenía una familia.

Y cuando veía a su esposa arrullando a la niña en la sala de la casa, sentía que había conquistado el mundo entero.

Por primera vez en muchos años, Don Masturbino comenzó a creer que la vida finalmente le estaba sonriendo.

Pero a veces...

las tragedias no llegan haciendo ruido.

Llegan en silencio.

Disfrazadas de pequeños detalles que nadie quiere escuchar.

Aquella mañana la obra estaba prácticamente terminada.

Los departamentos de lujo lucían impresionantes.

Los inversionistas estaban satisfechos.

Y los empresarios ya comenzaban a celebrar las enormes ganancias que obtendrían.

Don Masturbino recorría el edificio haciendo una inspección de rutina cuando uno de los trabajadores se acercó apresuradamente.

El hombre parecía nervioso.

"Arquitecto... ¿tiene un momento?"

—ñMasturbino se detuvo.

"¿Qué pasa?"

El trabajador lo condujo hacia una de las zonas interiores del edificio.

Y ahí la vio.

Una grieta.

Pequeña.

Delgada.

Casi imperceptible para cualquiera.

Pero no para él.

Porque Don Masturbino llevaba demasiados años construyendo para ignorar una señal así.

Se quedó observándola varios segundos.

Y algo dentro de él comenzó a inquietarse.

Recordó inmediatamente los materiales.

El acero.

El concreto.

Aquella firma.

Aquella reunión.

Aquella decisión.

Intentó convencerse de que no era nada grave.

Pero la tranquilidad desapareció por completo.

Esa misma tarde llamó a los empresarios.

Y exigió una reunión urgente.

Cuando llegaron, les mostró la grieta.

Esperando encontrar preocupación en sus rostros.

Pero ocurrió exactamente lo contrario.

Uno de ellos soltó una carcajada.

"¿Por esto nos hiciste venir?"

Masturbino los observó confundido.

"Tenemos que revisarla."

Otro empresario ni siquiera se acercó a verla.

"Resánala."

"¿Cómo?"

"Pues resánala hombre."

El empresario se acomodó el s**o mientras sonreía.

"¿De qué te preocupas tanto?"

"Todas las construcciones presentan detalles."

"No le des importancia."

Don Masturbino sintió un escalofrío.

Porque para ellos solamente era una grieta.

Pero para él...

era una advertencia.

"Deberíamos hacer estudios."

"Revisar toda la estructura."

"Verificar los puntos de carga."

Pero los empresarios ya caminaban hacia la salida.

"Arquitecto..."

dijo uno de ellos antes de irse.

"La obra ya está vendida."

"No empiece a inventar problemas donde no los hay."

Y se marcharon.

Dejándolo solo frente a aquella grieta.

Durante varios minutos, Don Masturbino permaneció inmóvil observándola.

Era pequeña.

Casi insignificante.

Pero mientras más la miraba...

más grande parecía volverse dentro de su cabeza.

Aquella noche llegó a casa.

Su hija dormía plácidamente en los brazos de su esposa.

Y por primera vez desde su nacimiento...

Don Masturbino no pudo disfrutar aquel momento.

Porque mientras observaba a su familia...

una horrible sensación comenzaba a crecer en su pecho.

Como si aquella pequeña grieta...

fuera apenas el comienzo de algo mucho más grande.

Hacer ronkar el 🐸 don chon ñiaaa
28/05/2026

Hacer ronkar el 🐸 don chon ñiaaa

LAS SOMBRAS DE FIONA: MI VERDADCapítulo 5: La Decisión que Cambió TodoCon el tiempo, la vida empezó a caer en una rutina...
28/05/2026

LAS SOMBRAS DE FIONA: MI VERDAD

Capítulo 5: La Decisión que Cambió Todo

Con el tiempo, la vida empezó a caer en una rutina que, aunque pesada, nos daba un poquito de tranquilidad.

El Srecko seguía trabajando en la construcción y yo me encargaba de la casa y del pequeño Yandel Maluma Mamarre. No nos sobraba nada, claro que no… pero al menos ya podíamos respirar un poquito más tranquilos. Ya no batallábamos tanto para completar la leche o los pañales y eso, para nosotros, ya era una victoria enorme.

Pero el trabajo empezó a cobrarle factura al Srecko.

Los soles en la obra eran insoportables.
Había días donde llegaba completamente quemado por el calor, lleno de polvo y con el cuerpo molido. Sus manos seguían llenas de ampollas y a veces hasta le costaba cargar al niño del cansancio que traía encima.

Yo veía cómo poco a poco se iba agotando.

A veces llegaba tan cansado que ni ganas tenía de cenar. Nomás se sentaba en la cama, se quitaba las botas despacito y se quedaba mirando el piso como pensando en mil cosas al mismo tiempo.

Una noche, mientras cenábamos algo sencillo en la cocina, me dijo algo que ya llevaba tiempo pensando.

“Creo que ya no quiero seguir en la obra, Fiona.”

Yo levanté la mirada rápido.

La verdad me dio miedo. Porque aunque el trabajo era pesado, al menos era seguro. Pero él siguió hablando.

“En la maquila están pagando mejor.”
“También dan horas extras.”
“Y ya no estaría todo el día bajo el sol.”

La verdad… sonaba como una buena oportunidad.

En esos tiempos mucha gente hablaba de la maquila como si fuera el lugar donde todos podían salir adelante. Decían que había trabajo fijo, tiempo extra y semanas donde sí salía buena feria.

Y para nosotros eso significaba mucho.

Porque si algo soñábamos en ese momento… era dejar de vivir tan apretados. Dejar de preocuparnos cada semana por completar la renta, por la despensa o por los gastos del niño.

Por primera vez en mucho tiempo sentíamos que las cosas podían mejorar de verdad.

Todavía recuerdo aquella mañana cuando el Srecko se fue a pedir trabajo. Se levantó temprano, se arregló bien y hasta se veía ilusionado. Antes de salir agarró a Yandel cargándolo contra su pecho y sonrió.

“Ahora sí, hijo… tu apá ya no va a andar tan batallado.”

Y yo sentí bonito verlo tan motivado.

Días después le hablaron.

Había quedado contratado.

Nunca voy a olvidar cómo llegó ese día enseñándome el gafete con una sonrisa enorme. Parecía niño chiquito estrenando juguete nuevo. Hasta nos abrazamos emocionados imaginando que ahora sí vendrían tiempos mejores.

Y sí…

Las cosas cambiaron.

Pero jamás imaginamos que aquella decisión de entrar a la maquila sería el inicio de algo que terminaría cambiando nuestras vidas para siempre.

Imagínate nomás, compa…Te regresas del gabacho después de 10 años de pura friega 💪jale y jale de sol a sol,tragando maru...
28/05/2026

Imagínate nomás, compa…

Te regresas del gabacho después de 10 años de pura friega 💪
jale y jale de sol a sol,
tragando maruchas pa’ ahorrar,
aguantando frío, calor y humillaciones
nomás pa’ mandar cada dólar
y levantar el cantón que soñabas.

En tu mente ya te mirabas llegando en grande:
👉 tu rukaleta orgullosa
👉 Tu morrillo corriendo a abrazarte
👉 la casita bien perrona
👉 y por fin descansar tantito de la chinga.

Pero llegas sin avisar…
querías caer de sorpresa,
sentirte el héroe del barrio.

Y madres. 😐

Desde afuera miras el chante todo tumbado:
la lámina toda chueca,
las paredes descarapeladas,
el patio lleno de monte
y ni rastro del “progreso”
que te presumían en videollamada.

Te quedas parado nomás viendo…
con la maleta en la mano
y el corazón haciéndose pedazos poquito a poquito.

Todavía piensas:
—“No puede ser… capaz ando bien cansado y estoy viendo mal.”

Pero nel.

La realidad pega más duro
que padrastro borracho llegando el viernes. 💥

Tu rukaleta baja la mirada…
ni te sostiene los ojos.
Y nomás dice despacito:

—“Pues… han estado difíciles las cosas.”

Y cuando crees que ya tocaste fondo…
¡zas! 💣

Sale una niña en carriola.

Una niña que jamás habías visto.
Una niña que no se parece ni al abuelo, compa.

Ahí se acomoda todo el rompecabezas.

Mientras tú sudabas dólares en el gabacho…
otro vato sudaba en tu colchón.

Te quedas frío.
Ni llorar puedes.
Nomás tragas saliva
porque hasta el aire se siente pesado.

Y entiendes algo bien culero:
a veces uno se parte la madre por la familia…
y la misma familia es la que lo termina enterrando vivo. 🥀

Barrio, traiciones
y golpes de realidad
de esos que no salen en TikTok…
pero en la vida real sobran machin. 😮‍💨🔥

Él:¿Entonces qué, sí te lanzas o no?Ella:Ay no papi 😔Cómo crees…Si vieras cómo ando batallando.Él:¿Por qué o qué?Ella:Pu...
28/05/2026

Él:
¿Entonces qué, sí te lanzas o no?

Ella:
Ay no papi 😔
Cómo crees…
Si vieras cómo ando batallando.

Él:
¿Por qué o qué?

Ella:
Pues es que no tengo quién me cuide a los niños…
Y ya sabes que una como madre primero piensa en sus bendiciones.

Él:
¿Y tu jefa?

Ella:
No puede hoy, anda bien cansada…
Y la señora que me los cuida cobra $500 😞
Bien caro todo, la vida está bien dura.

Él:
¿$500? 😐

Ella:
Sí papi…
Y pues así cómo 😔
Una aquí sobreviviendo, contando monedas.

Él:
Bueno, yo te los pago.

Ella:
🥺
¿En serio?
Ay no, gracias…
La neta casi no salgo por lo mismo.

Él:
Sí, yo los pago.

Ella:
Ah bueno 😉
Entonces déjame arreglo rápido,
dejo a las bendis con mi jefa
y te espero en 4.

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