12/08/2026
Rescatista narra el salvamento de Erasto en un cenote de Chimalapas
Uxpanapa, Veracruz.— Durante 16 días permaneció en completa oscuridad, aislado en el interior de una cueva y con el agua como único recurso para mantenerse con vida. Del otro lado, un equipo de búsqueda enfrentaba una de las condiciones más peligrosas: visibilidad de menos de un metro, formaciones rocosas filosas y prácticamente ninguna posibilidad de colocar una línea de seguridad.
Así transcurrieron los momentos que antecedieron al rescate con vida de Erasto, quien permaneció atrapado durante más de dos semanas en una cueva de Chimalapas, Oaxaca.
El relato corresponde a Harry Gust, rescatista internacional, quien participó directamente en la búsqueda y posterior extracción del pescador.
El inicio de la búsqueda
Gust explicó que recibió una solicitud del presidente municipal de Uxpanapa, Robbie Schmittner, y de Phillip Lehman, para participar en la recuperación de un cuerpo que se encontraba presuntamente en una cueva submarina inexplorada.
Al llegar a la zona, Gust y el rescatista Rosso Rivera fueron recibidos por personal del Gobierno Municipal de Uxpanapa, que, de acuerdo con su testimonio, les proporcionó apoyo durante su estancia y cubrió sus gastos de traslado.
El primer ingreso a la cueva se realizó bajo condiciones particularmente difíciles.
Por razones de seguridad, Gust decidió entrar solo. La visibilidad era inferior a un metro y las características de la cueva hacían extremadamente complicado establecer una línea de seguridad.
Las formaciones rocosas, describió, eran tan filosas que existía un riesgo considerable de que la línea pudiera cortarse y dejarlo sin una referencia para regresar.
Durante 75 minutos, realizó tres diferentes patrones de búsqueda. Fue entonces cuando encontró una pista que marcaría el rumbo de la operación: un pequeño tanque de aire de emergencia, conocido como Spare Air, aproximadamente a 100 metros dentro de la cueva.
Gust decidió terminar la inmersión y regresar al exterior siguiendo su línea de seguridad.
*El segundo día: una voz en la oscuridad*
La búsqueda se reanudó al día siguiente.
Gust regresó al punto donde había localizado el tanque de aire y comenzó nuevamente la exploración.
Pasaron menos de 30 minutos antes de que encontrara una gran caverna seca. En su interior había un pequeño río de aproximadamente dos metros de ancho, cuya corriente salía con gran fuerza de la cavidad.
En medio de aquella oscuridad, el rescatista decidió hacer una pregunta.
“¿Hay alguien ahí?”
La respuesta llegó desde el interior.
“Sí.”
Era Erasto.
El pescador se encontraba en un nicho, aproximadamente a 10 metros de distancia. Había permanecido allí durante 16 días, sin luz y esperando que alguien pudiera encontrarlo.
Gust no podía verlo, pero logró establecer comunicación con él. Le aseguró que regresaría con ayuda.
Era un momento decisivo: la búsqueda había dejado de ser la recuperación de un cuerpo para convertirse en una operación de rescate con una persona viva atrapada en el interior.
*Regresar por Erasto*
Al salir de la cueva, Gust informó a las autoridades sobre el hallazgo y pidió a Rosso Rivera que se preparara para regresar con él.
El objetivo era claro: comprobar si Erasto podía moverse y, si sus condiciones físicas lo permitían, intentar sacarlo.
Una circunstancia que facilitó la operación fue que Erasto tenía conocimientos para utilizar una máscara de buceo y respirar mediante un regulador de segunda etapa.
Gust y Rivera volvieron a internarse en la cueva.
Al llegar hasta la caverna seca, Rosso se retiró sus cilindros y avanzó caminando hasta donde se encontraba Erasto. Después de una breve conversación, comenzó a ayudarlo para acercarlo hasta la orilla del agua.
Mientras Rosso se preparaba con su equipo, Gust permaneció hablando con Erasto y evaluando su estado mental.
La siguiente etapa sería la más delicada: sacar al hombre que había sobrevivido 16 días en aquellas condiciones.
*El regreso a la superficie*
Erasto comenzó la salida respirando del cilindro de Rosso.
El recorrido hacia el exterior se realizó sin mayores complicaciones. Paso a paso, dejaron atrás la oscuridad de la cueva hasta alcanzar finalmente la salida.
Una vez fuera, Erasto fue entregado al equipo de apoyo que permanecía en la superficie.
*La operación había terminado*
El hombre que durante 16 días permaneció oculto en las profundidades de una cueva había sido encontrado con vida.
“Sobrevivió 16 días sin ningún tipo de luz”
Harry Gust advirtió que todavía existen muchos detalles de la operación que serán compartidos posteriormente.
Sin embargo, consideró importante destacar un hecho que resume la dimensión de lo ocurrido:
Erasto sobrevivió durante 16 días sin ningún tipo de luz, únicamente con agua, esperando ser rescatado.
Una supervivencia que convirtió una misión que inicialmente había sido planteada como la recuperación de un cuerpo en una carrera contra el tiempo para rescatar a un hombre que, después de más de dos semanas en la oscuridad, todavía esperaba escuchar una voz que le dijera que la ayuda había llegado.