14/11/2025
𝐄𝐥 𝐑𝐞𝐢𝐧𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚́ 𝐝𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐭𝐢:
𝐭𝐮́ 𝐜𝐮𝐞𝐫𝐩𝐨 𝐞𝐬 𝐭𝐞𝐦𝐩𝐥𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐀𝐥𝐭𝐢́𝐬𝐢𝐦𝐨
Cuando Yeshúa dijo: “El reino de Dios está dentro de vosotros” (𝐋𝐮𝐜𝐚𝐬 𝟏𝟕:𝟐𝟏), no hablaba solo de una idea poética, sino de una verdad profunda: el Reino no se busca afuera, se revela adentro.
En cada ser humano habita el Espíritu que da vida. Nuestro cuerpo no es casualidad, es el tabernáculo viviente donde se manifiesta la Presencia.
Pablo lo confirmó cuando escribió: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en (dentro) vosotros?” 𝟏 𝐂𝐨𝐫𝐢𝐧𝐭𝐢𝐨𝐬 𝟑:𝟏𝟔
El templo ya no se levanta con piedras, sino con carne, sangre y conciencia. El corazón es el altar donde el fuego divino nunca debe apagarse: “Sobre el altar arderá continuamente el fuego; no se apagará” (𝐋𝐞𝐯𝐢́𝐭𝐢𝐜𝐨 𝟔:𝟏𝟑). Ese fuego ahora es el amor, la luz interior que mantiene encendida la vida.
El corazón no solo late por impulso biológico: tiene su propia electricidad, su propio ritmo, su sabiduría. La Escritura dice: “Guarda tu corazón, porque de él mana la vida” 𝐏𝐫𝐨𝐯𝐞𝐫𝐛𝐢𝐨𝐬 𝟒:𝟐𝟑. Ahí, en lo íntimo, es donde Dios se comunica con el ser, donde comienza el viaje espiritual.
La columna vertebral puede verse como la escalera al cielo —la senda de ascensión que une la tierra con el espíritu - cielo — recordando el sueño de Jacob: “He aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella” 𝐆𝐞́𝐧𝐞𝐬𝐢𝐬 𝟐𝟖:𝟏𝟐. Así también, cada vértebra representa un peldaño de conciencia, un grado de elevación hacia el Santo de los Santos: la mente iluminada.
Y en la cabeza, el lugar donde habita el pensamiento y la visión, está el santuario interior. Pablo lo expresa con claridad: “Nosotros tenemos la mente de Cristo” (𝟏 𝐂𝐨𝐫𝐢𝐧𝐭𝐢𝐨𝐬 𝟐:𝟏𝟔). Ahí mora el Padre, en el silencio del alma despierta.
Cada órgano vibra con una nota, con una frecuencia, con una luz; como dice el salmista: “Todo mi ser dirá: Adonay , ¿quién como tú?”
𝐒𝐚𝐥𝐦𝐨 𝟑𝟓:𝟏𝟎.
Todo el cuerpo participa en la alabanza; cada célula es parte del coro que sostiene la vida.
Por eso, buscar fuera lo que ya está dentro es caminar en círculos.
Jesús enseñó que el Reino NO vendrá con SEÑALES visibles, POR QUÉ ESTÁ EN LO ÍNTIMO!!
𝐋𝐮𝐜𝐚𝐬 𝟏𝟕:𝟐𝟎-𝟐𝟏:
“El reino de Dios 𝐧𝐨 𝐯𝐞𝐧𝐝𝐫𝐚́ 𝐜𝐨𝐧 𝐚𝐝𝐯𝐞𝐫𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐯𝐢𝐬𝐢𝐛𝐥𝐞, ni dirán: ‘Helo aquí’ o ‘Helo allí’; porque 𝐡𝐞 𝐚𝐪𝐮𝐢́, 𝐞𝐥 𝐫𝐞𝐢𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐚́ 𝐃𝐄𝐍𝐓𝐑𝐎 𝐝𝐞 𝐯𝐨𝐬𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬. ➤ Esto es lo que tú entiendes como la segunda venida! Cuándo es 𝐫𝐞𝐯𝐞𝐥𝐚𝐝𝐨 en tu 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧!!
En el griego(1787. ἐντός entós;
➜ dentro-Y Reina Valera lo traduce como entre)
El reino de los cielos es semejante a una semilla” 𝐌𝐚𝐭𝐞𝐨 𝟏𝟑:𝟑: pequeña, silenciosa, pero con un poder infinito cuando germina dentro de ti.
El cuerpo es templo, la conciencia es altar y el corazón es la morada del Eterno. Todo lo divino que buscaste fuera siempre estuvo esperando en tu interior.
𝐉𝐮𝐚𝐧 𝟏𝟒:𝟐𝟑
“Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.”
Pero la religión, el sistema religioso organizado estableció que lo divino el reino donde Dios habita está en el cielo arriba y nosotros abajo en la tierra
Así se reforzó esa idea
𝐉𝐮𝐚𝐧 𝟏𝟒:𝟐𝟑 afirma que lo divino no se espera, se revela
𝐌𝐚𝐭𝐞𝐨 𝟒:𝟏𝟕 no hablaba de una llegada futura, sino de una realidad que ya está disponible al despertar de la conciencia.
𝐕𝐮𝐞́𝐥𝐯𝐞𝐥𝐨 𝐚 𝐥𝐞𝐞𝐫!!
Lᴀʙɪʙʟɪᴀᴇɴᴄᴏʀᴛᴏ