07/03/2026
Sombrerazos
LA CENSURA QUE NOS UNE
Por Domitilo Evangelista Díaz
En medio de la indignación social por la desaparición y posterior feminicidio de dos estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM Morelos), el gobierno encabezado por Margarita González Saravia (pero ejercido por su Jefe de la Oficina de la Gubernatura), decidió convocar a medios de comunicación… pero no para informar, sino para "dar línea".
Directores de medios, reporteros, corresponsales e incluso “influencers” fueron citados este jueves 5 de marzo al Salón Matamoros de Palacio de Gobierno, aunque aseguran que también algunos fueron convocados el miércoles 4 de marzo por la noche. El objetivo: cerrar filas frente a la crisis que enfrenta la administración estatal por la desaparición y posterior feminicidio de dos estudiantes de la UAEM Morelos.
Las reuniones estuvieron encabezadas por el jefe de la Oficina de la Gubernatura, Héctor Javier García Chávez, y por la coordinadora de Comunicación Social, Margarita Estrada Serrano, quienes "por precaución", retiraron aparatos electrónicos y celulares a sus invitados antes de entrar al salón.
Ahí, de acuerdo con asistentes, los funcionarios pidieron a los representantes de los medios (sobre todo directores) privilegiar los comunicados oficiales, evitar la difusión de “fake news” y, sobre todo, no permitir críticas en sus espacios informativos y redes sociales contra la gobernadora Margarita González Saravia; el secretario de Gobierno, Edgar Maldonado Ceballos; el titular de Seguridad, Miguel Ángel Urrutia Lozano; y el propio jefe de la Oficina de la Gubernatura.
También solicitaron a los comunicadores mantenerse atentos a los comunicados oficiales relacionados con las audiencias que se llevarían a cabo este fin de semana, en las que se espera la vinculación a proceso de los presuntos responsables por los feminicidios de las estudiantes de la UAEM, Kimberly y Karol.
Pero no todo fue sumision.
Durante los encuentros, varios reporteros cuestionaron la estrategia de comunicación del gobierno estatal, señalando que la información oficial suele llegar tarde, incompleta o mal manejada, lo que termina alimentando versiones extraoficiales y especulación pública.
La respuesta fue una promesa: mejorar la comunicación institucional y evitar preferencias hacia algunos medios o reporteros.
Sin embargo, en la reunión con directores surgió otro tema que suele ser incómodo… ¡los pagos!. Varios de ellos reclamaron que los convenios publicitarios fueron reducidos casi a la mitad respecto a los que mantenían con la administración anterior y que, aún con los nuevos acuerdos económicos establecidos con este gobierno, los montos volvieron a disminuir. A ello se suma —dijeron— un retraso de hasta tres meses o más en los pagos.
Ante las quejas, el jefe de la Oficina de la Gubernatura se comprometió a comenzar a regularizar los pagos a medios a partir de este fin de semana.
Así que para el gobierno que encabeza Margarita González Saravia, el problema no es la creciente inseguridad, sino que esta se refleje en los medios de comunicación y redes sociales.
Poco vale para "la primera gobernadora en la historia de Morelos" el dolor de familiares y la inconformidad de los estudiantes universitarios que han tomado las calles para manifestarse. Para ella la prioridad es evitar críticas en su contra y de sus funcionarios más allegados.
Con todo esto también se confirma aquella sentencia que dicta que cuando un gobierno intenta controlar la narrativa, es porque ya perdió el control de la realidad.
En tan solo 17 meses de gestión, la gobernadora ya se ubica en varias encuestas como la peor calificada del país, por lo que para revertir esta situación, ha puesto en marcha su estrategia "Morelos, la CENSURA que nos une".