18/07/2026
Imagina que tu hija de 13 años, disciplinada, deportista y llena de sueños, te pide asistir a un campamento militar durante sus vacaciones. La llevas con ilusión, ambos sonríen al despedirse porque piensas que vivirá una experiencia que recordará toda su vida.
Tres días después, recibes una llamada para decirte que está mu**ta.
Sí, la niña que tenía toda una vida por delante. La que dejaste creyendo que estaría segura. La que debía regresar a casa con anécdotas y aprendizajes, terminó regresando en una bolsa para cadáveres.
Como si esa tragedia no fuera suficiente, la familia denuncia que presentaba huellas de violencia y que la necropsia preliminar reportó asfixia y agua en los pulmones. Mientras tanto, los responsables del campamento sostienen que simplemente se desvaneció. Además, han surgido testimonios que señalan una versión distinta de lo ocurrido. Todo ello deberá ser esclarecido por las autoridades mediante una investigación exhaustiva.
Eso le pasó a Dafne Zapata. Su madre no solo perdió a su hija; hoy enfrenta la incertidumbre de no saber qué ocurrió realmente durante las horas previas a su muerte. Lo mínimo que merece es la verdad.
Exigimos a las autoridades una investigación seria, imparcial y transparente que deslinde responsabilidades. La muerte de una menor bajo el resguardo de una institución no puede quedar envuelta en contradicciones ni en el silencio.
Justicia para .