02/09/2026
JOJUTLA, ENTRE LOS VIEJOS ROSTROS Y LAS NUEVAS CARTAS
Por Damián Alcazar
Este martes arrancó formalmente el proceso electoral ordinario 2026-2027 en Morelos. Con ello, el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana entra en una etapa en la que deberá garantizar que la ciudadanía ejerza sus derechos político-electorales bajo los principios de certeza, legalidad, independencia e imparcialidad,
Pero mientras las instituciones afinan el calendario electoral, en los municipios la política ya comenzó a calentarse. Las cartas empiezan a colocarse sobre la mesa y, aunque todavía falta camino por recorrer, quienes aspiran a alguno de los 20 espacios del Congreso local, 33 municipales, 33 sindicaturas y 153 regidurías comienzan a medir fuerzas, estructuras y, sobre todo, su nivel de aceptación entre los ciudadanos.
Uno de los temas que marcará la elección será la de género. En 11 municipios las candidaturas a las presidencias municipales estarán reservadas exclusivamente para mujeres, luego de que quedara firme la reforma aprobada por el Congreso del Estado para garantizar la participación paritaria en los ayuntamientos.
Entre estos municipios se encuentra , donde dentro de Morena ya comienzan a perfilarse distintas aspirantes. En la baraja aparecen la actual presidenta de Morena, Mirsa Suárez Maldonado; la exalcaldesa y diputada Hortensia Figueroa; la actual síndica Griselda Pérez; la ex regidora y funcionaria municipal Graciela Domínguez, y la empresaria Leslie Cárdenas.
Sin embargo, no todas parten del mismo punto.
La política, a diferencia de una elección interna de partido, termina pasando por un filtro mucho más severo: el ciudadano. Y ahí pesan la trayectoria, los resultados, la cercanía con la gente, la reputación pública y, cada vez más, la percepción de honestidad.
En el caso de Hortencia Figueroa Peralta, su eventual regreso a la contienda necesariamente tendría que enfrentar el peso de su pasado político. Durante su administración municipal hubo cuestionamientos y controversias relacionados con distintos asuntos, entre ellos el tema de las clandestinas, financiadas con recursos federales que quedaron inconclusas y la polémica propuesta de cobrar impuestos a limpiaparabrisas.
Los ciudadanos tendrás que decidir qué tanto pesa esos antecedentes frente a una eventual candidatura más allá de simpatías partidistas.
Mirsa Maldonado también enfrenta sus propios desafíos políticos. Su gestión al frente de ha estado acompañada por controversias, entre ellas las relacionadas con sus viajes a y otros episodios que han generado críticas. A ello se suma una percepción de falta de arraigo que algunos sectores de Jojutla cuestionan. En política, la percepción puede ser tan determinante como los resultados, y ese será uno de los principales obstáculos que tendría que superar.
Respecto a Griselda Pérez, existen señalamientos públicos relacionados con presuntos vínculos con delictivos. Se trata de acusaciones que, mientras no sean acreditadas por las autoridades competentes, deben permanecer precisamente en el terreno de los señalamientos. Pero políticamente el tema no es menor, cualquier aspirante tendrá que explicar con claridad aquello que pueda generar dudas entre los electores.
Por otra parte está Leslie Estela Avilés Cárdenas, es empresaria y funcionaria pública, quien ha participado durante varios años en actividades de gobierno tanto en Cuernavaca como en Jojutla. Parte sin padrinos políticos y su principal desafío pareciera ser sus bajos índices de percepción y conocimiento.
Su activismo social, particularmente su participación en causas relacionadas con madres de familia, le ha permitido construir cierto reconocimiento fuera de las estructuras tradicionales de los partidos. La incógnita será saber si ese reconocimiento social puede transformarse en una estructura electoral competitiva.
Graciela Dominguez Garcia, la exfuncionaria municipal cuenta con un activo político importante, el respaldo del diputado federal Juan Angel Flores Bustamante, una de las figuras con mayor presencia política en la región sur. Pero precisamente por ello, Graciela tendrá que demostrar que su proyecto no depende únicamente de esa figura.
El respaldo político puede abrir puertas, pero no gana elecciones por sí solo.
Ahí estará, probablemente, la verdadera batalla.
Porque Jojutla no solamente tendrá que decidir entre cinco nombres. Tendrá que decidir entre dos conceptos de política, la continuidad de los grupos y personajes que ya conocen el poder, o la posibilidad de abrirle la puerta a perfiles que todavía tienen mucho por demostrar.
La elección apenas comienza y sería prematuro hablar de una favorita.
Al final, serán los jojutlenses quienes decidan si vuelven a confiar en los actores políticos de siempre o si, esta vez, prefieren apostar por nuevas cartas.