28/07/2026
¿Puede ser el amor uno de los mayores temores? ¿Serán los demonios que aparecen al amanecer? 🤔🤔🤔🥹🥹🥹
“Los demonios del amanecer” (Julián Hernández, 2024. México. Largometraje de ficción)
Tras un fugaz encuentro en la calle, Orlando (Luis Vegas) y Marco (Axel Shuarma) comienzan una apasionante relación en medio de sus aspiraciones profesionales: Orlando desea ser bailarín y Marco sueña con graduarse de enfermería. A medida que transcurre su romance, este se convierte en un enfrentamiento entre el temor romántico y la evitación emocional. 😮😮😮
Romance que se aborda como el centro neurálgico de un poderoso argumento (Gustavo de Anda y Julián Hernández), en apariencia simple y cotidiano, sobre las relaciones amorosas en medio de la juventud. Un romance que se desarrolla entre la se*******ad erótica, el cariño intrínseco y la propia amistad que rodea a los protagonistas, pero sin caer en clichés, banalidades o lugares comunes profundamente gastados a lo largo de la historia del cine. Sea por esos poderosos retratos del amor desmesurado y pasional, a la altura de esa energía juvenil presente en sus protagonistas; por los conflictos personales de cada personaje, abordados de forma brillante y sutil, sin distinción entre personajes principales o secundarios; o por plantear una atemporalidad reflejada perfectamente tanto en el argumento como en una soberbia puesta en escena. 🤌👁️🎞️
Entre un virtuosismo de planos secuencia (marca de la casa), la película ofrece pequeños espacios temporales donde los intérpretes se mueven con bastante naturalidad mientras la lente encapsula gestos profundamente simbólicos: desde reflejos que deforman rostros hasta imágenes que aluden a ausencias o cuestionan el ser. De la misma forma, los escenarios marcan esa forma de pensamiento distintiva de cada protagonista: aquella secuencia en una mueblería, vista con gran ilusión por Marco; su propio departamento, perfectamente ordenado e independiente; o ese idílico “Acapulco en la Azotea”, donde el propio Orlando comienza su confrontación emocional sin que esta sea meramente expuesta, sino claramente demostrada a través de sus posteriores acciones y temores: desde el hecho de salir del núcleo familiar, donde compartía habitación con su hermano; el latente temor al VIH o al sida (que en otros tiempos fue objeto de gran prejuicio dentro de la comunidad) tras el visionado de un filme sobre el tema; o la incapacidad de sobrellevar el cúmulo emocional que supone un romance casi de ensueño sin tener verdadera noción de lo que se quiere o se busca, sobre todo al estar frente a alguien que tiene perfectamente claro lo que desea. De ahí surge una constante de huidas o situaciones errantes reflejadas más en la interpretación que en los diálogos. 🎥🎭🎬
El temor romántico y la evitación emocional también se envuelven y acompasan con esa impresionante selección musical que, más allá de ser meros soundtracks, describe y complementa cada secuencia en la que aparece, primero de forma diegética y luego disolviéndose extradiegéticamente, en un ejercicio de lucidez y plena consciencia por narrar a través de todos los recursos posibles, entendiendo la película como un arte total y abarcador. Desde el erotismo de la cámara, que enaltece los cuerpos y danza junto con la expresión espacial del baile o del propio acto sexual, hasta los momentos de intimidad más romántica y emocional: «Sé que tienes confusión del futuro, de este amor no lo puedes negar, es que así me quieres tú, es que así te quiero yo…». 😮🥹🥲
Y, pese al realismo planteado dentro de las emociones humanas y el amor romántico, Julián no niega pequeños y fantásticos intersticios que juegan, de cierta manera, con el suspenso, pero que al mismo tiempo se permiten una especie de homenaje al cine clásico y también riman con el sentir amoroso que a veces raya en lo que uno considera cursi, ridículo o fantasioso, pero que, dentro del delirio cinematográfico, resulta profundamente maravilloso. Es el quehacer de la cámara y del cine moviéndose entre la realidad y la fantasía, entre el autor y el espectador. ✨🙌👏
Así, el filme demuestra a Julián como un autor de gran madurez fílmica, capaz de retratar la complejidad del amor con esa aparente sencillez que poseen los grandes y que, tristemente, suele pasar desapercibida para el gran público. Sin duda, estamos frente a un gran romance que mira desde ahora hacia el futuro, uno libre de prejuicios y barreras en torno a las preferencias de cada individuo. La película se estrena este 23 de julio, cortesía de Mandarina Cine. 🤘📽️🎫✨✨✨
Redacción: Felipe Solares.