12/08/2026
*EL ECLIPSE*LEY DE POLARIDAD*
*Un amor imposible*
Hace millones de años, mucho antes de que el ser humano poblara la Tierra, existían dos seres que se sentían profundamente atraídos: el Sol y la Luna.
Sin embargo, eran completamente opuestos. El Sol era madrugador, enérgico y orgulloso. Desde el amanecer recorría el cielo llenándolo todo de luz y movimiento. La Luna, en cambio, era tranquila, soñadora y pasional. Prefería el silencio de la noche y la serenidad de las estrellas.
Cuando el Sol aparecía, la Luna tenía que marcharse. Y cuando ella llegaba, él ya se ocultaba en el horizonte. Por más que lo intentaban, sus caminos nunca coincidían.
Pasaron miles de años contemplándose desde la distancia, hasta que un día comprendieron que, si deseaban encontrarse, ambos tendrían que cambiar un poco.
El Sol disminuyó su apresurada marcha y dejó a un lado su orgullo. La Luna venció su pasividad y decidió levantarse más temprano. Él aprendió a esperar y ella se atrevió a avanzar.
Entonces, en un punto intermedio del cielo, ocurrió lo imposible.
La Luna se colocó delante del Sol y ocultó suavemente parte de su resplandor. Él, en lugar de apartarla, la envolvió con una maravillosa corona de luz. Durante unos instantes, el día y la noche se unieron, los animales guardaron silencio y la humanidad levantó los ojos hacia el cielo, asombrada.
Aquel primer encuentro recibió el nombre de eclipse.
Desde entonces, el Sol y la Luna continúan siguiendo caminos diferentes. Pero, de vez en cuando, ambos ceden un poco, vuelven a encontrarse y recuerdan que hasta el amor más imposible puede hacerse realidad cuando uno aprende a esperar y el otro se atreve a avanzar.
Porque ceder no significa dejar de ser uno mismo, sino abrir un espacio para que el otro también pueda llegar.