15/11/2025
🇲🇽🚨 SHEINBAUM: ANUNCIA INVESTIGACIÓN CONTRA CIUDADANOS QUE CONVOCAN MARCHA
La presidenta Claudia Sheinbaum acaba de dar un paso peligroso que marca un antes y un después en su gobierno. Este 12 y 13 de noviembre anunció públicamente que su administración investigará quiénes están detrás de la convocatoria a la marcha del 15 de noviembre. "Que se informe quién está organizando, quién está convocando a esta movilización", exigió desde Palacio Nacional.
🔄 La estrategia de descalificación ha sido sistemática y escalada. Primero, el 5 de noviembre, afirmó que la convocatoria "está llena de Inteligencia Artificial, por cuentas que no tienen identidad, particularmente en TikTok". Luego cambió el discurso: ya no son bots, ahora son "la oposición" que manipula a los jóvenes. Finalmente, llegó la orden: investigar a los convocantes.
El absurdo de la situación es brutal. Sheinbaum descalifica a Vicente Fox por sumarse a la marcha porque "no es de la Generación Z", con su característico sarcasmo: "ni a chavorrucos llegan". Señala a diputados del PRI y cuestiona que "unos cuantos mayores de edad, que no necesariamente son de esa generación" estén promoviendo la movilización. Pero el mensaje de fondo es claro: quien convoca a manifestarse contra el gobierno, será investigado.
La teoría conspirativa oficial ya está lista. Según Sheinbaum, detrás de todo está "Mexicanos Contra la Corrupción" y "grupos empresariales que ya no tienen reconocimiento social". Más grave aún, afirmó que "hay mucho dinero involucrado, muchísimo, en levantar tendencias, en impulsar mentiras". La retórica es familiar: deslegitimar, acusar de financiamiento oscuro, convertir la protesta ciudadana en complot político.
⚠️ Así empieza la persecución desde Palacio Nacional. No con arrestos masivos, sino con algo más insidioso: el Estado demandando saber quiénes son los que piensan distinto, quiénes osan convocar, quiénes se atreven a marchar. Porque en este gobierno, manifestarse ya no es un derecho constitucional, es una sospecha. Y el ejercicio de la libertad de expresión se convirtió en objeto de investigación gubernamental.
Las vallas que rodean Palacio Nacional no solo protegen monumentos. Protegen a un gobierno que tiene miedo de su propia gente, que necesita saber quién convoca antes de escuchar por qué convoca. La ironía es devastadora: una presidenta que llegó al poder gracias a marchas y protestas, ahora investiga a quienes marchan y protestan.