13/05/2026
A sus 33 años, divorciada, madre soltera, viviendo en la misma casa donde creció y trabajando en un teatro —pero no arriba de él como era su anhelo—, Shiloh no sabe si ir a la boda de un amigo de la preparatoria.
Aún con la duda, compra un vestido y se maquilla encantadora. Entre el nervio y la ilusión, piensa que posiblemente se encontrará con Cary, su inseparable amigo de la adolescencia, quien la hacía reír a más no poder.
Aunque sus caminos se separaron por ella irse a la universidad y él enlistarse en la Marina, su amor por Cary permaneció intacto. Si bien carga con la pesadez de una migración que nunca concretó, la esperanza de volverlo a ver la llena de vida 😍💚🙏🏼.