28/08/2026
En cada costura se desborda un rostro en forma de colores que saben familiar, como un buen plato de comida hecho por esas manos que alimentan nuestra curiosidad desde que somos niños.
Esta es mi herencia y soy parte de ella con mis arrugas de la risa, mi sazón que ablanda guerras y la tela de mi boca que borda estas palabras con la saliva de mi oficio nombrado por mis antepasados.
Agradecemos a Julia, Jackie y Felipa por su solemne apertura al proyecto OLZI. El orgullo del bordado mazahua seguirá transmitiéndose en sus historias.