25/08/2026
Cerimedo: cuando la batalla digital toca a México
Por La Opinión
Fernando Cerimedo no es solamente el hombre detenido en Bolivia por una investigación de tentativa de feminicidio contra su expareja. Es también una pieza de una maquinaria política y digital que durante años ha buscado ganar influencia en América Latina a través de campañas, redes sociales y la llamada “batalla cultural”.
Su nombre está ligado a Javier Milei, Jair Bolsonaro y ahora al gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia. Pero hay algo que debería llamar especialmente la atención en México: la expansión de esta red también llegó a nuestro país.
Cerimedo y el español Javier Negre impulsaron La Derecha Diario, un proyecto que posteriormente amplió operaciones hacia México. Negre ha reconocido públicamente su acercamiento con el empresario Ricardo Salinas Pliego, quien incluso ha sido señalado por la propia presidenta Claudia Sheinbaum al hablar de esta estructura mediática y de su utilización de cuentas y bots para generar tendencias en redes.
Aquí está el verdadero fondo del asunto.
No se trata solamente de izquierda contra derecha. Se trata de preguntarnos quién está fabricando la conversación pública en México, con qué recursos y con qué intereses.
Porque una cosa es tener una postura política conservadora, legítima en cualquier democracia. Otra muy distinta es utilizar redes artificiales, campañas de desinformación o estructuras digitales para aparentar que una opinión es mucho más grande de lo que realmente es.
El caso Cerimedo obliga a mirar hacia México.
¿Qué tan conectadas están las estructuras digitales de la nueva derecha latinoamericana con empresarios, medios, influencers y operadores políticos mexicanos?
La detención de Cerimedo no prueba por sí misma ninguna responsabilidad de sus aliados políticos o mediáticos. Eso corresponde determinarlo a las autoridades. Pero sí abre una ventana para observar quiénes están detrás de la nueva batalla por controlar la conversación digital.
Y México, con su enorme peso político y electoral, parece ser uno de los principales escenarios de esa disputa.
La batalla ya no solamente está en las urnas. También está en nuestros teléfonos.
La Opinión | Comitán, noticias y más.