02/09/2026
Rosarito, la niña caníbal del metro
Autor: Marciel G
Era una tarde sofocante de septiembre de 1972, y la estación del metro Tacubaya se encontraba abarrotada de gente. En medio de esa multitud, Rosarito, una niña con grandes ojos oscuros llenos de curiosidad, se aferraba a la mano de su madre. Su madre, una empleada doméstica de la colonia Balbuena, intentaba abrirse paso entre el bullicio. Un empujón, una mano soltada, y en un abrir y cerrar de ojos, Rosarito se encontró sola, perdida en un mar de personas.
Desesperada, su madre pidió ayuda a gritos, pero la marea humana no se detenía. Rosarito, en su inocencia, intentó seguir avanzando, pero el tren cerró sus puertas y se la llevó, lejos de la estación, hacia los túneles oscuros y fríos. La niña no entendía lo que ocurría; sus gritos se ahogaban en el ruido del tren en movimiento.
Cuando el tren se detuvo finalmente en un garage subterráneo, Rosarito estaba sola. Se bajó del vagón y, con pasos titubeantes, comenzó a explorar su nuevo y aterrador entorno. Los pasadizos se extendían como un laberinto sin fin. El hambre y la sed pronto se hicieron sentir, y el miedo se apoderó de su pequeño cuerpo. La oscuridad era densa, y los sonidos de las ratas resonaban como susurros macabros.
ESTA HISTORIA CONTINÚA...
A partir de ahora, aquí en Elixir de Miedo compartiremos fragmentos de nuestras historias.
📖 Las historias completas estarán disponibles en nuestro blog.
Si quieres descubrir qué ocurrió después y conocer el desenlace de esta historia, encontrarás el enlace en el primer comentario. 👇