15/06/2026
No lo sabemos, pero quizás en dos, cinco, diez años, las personas de Fresnillo recuerden que hubo una vez una combi estacionada afuera del Ágora.
Una combi que buscaba aventuras como caricatura transmitida a blanco y negro, sucesos de una ciudad minera que ha visto lo mejor y lo peor en el mismo lugar.
No nos importa si la UNESCO Mexico NO la reconoce como patrimonio de la humanidad. No necesitamos de ese nombramiento para habernos sentido agusto en este sitio (hace una semana que nos fuimos).
Fresnillo, nos percatamos incluso desde antes de llegar, lleva algo distinto en su manera de ser, de recibir al visitante y hacerlo sentir como en casa.
Eso pensamos ahora. Pero quizás en dos, cinco, diez años, el sentimiento que nos dejó esta ciudad evolucione a algo distinto. Algo bonito como querer regresar y re visitarla. Quizás....no lo sabemos.
Sin embargo, sabemos que siempre podremos regresar a esos recuerdos, al patio que fue el Ágora, a los amigos y personas que conocimos aquí; la lona que voló por los aires o al doble arcoiris que nos regaló un atardecer.
A eso nos referimos cuando hablamos de viajar leeeeentooooo. (Y cada vez más).
¡Gracias Fresnillo!