18/03/2026
EN EL PRI YA NO SE SABE SI VAN JUGAR… O VOLVERAN A ENTREGAR LA PLAZA
En los pasillos políticos de Zacatecas se escucha cada vez más fuerte un comentario: dicen que la fortaleza del PRI es Fito Bonilla… pero la fortaleza de Fito Bonilla no es el PRI.
Y es que lo ocurrido hoy en la convención encabezada por Alejandro “Alito” Moreno dejó más dudas que certezas. El dirigente nacional prácticamente destapó a quienes serían las cartas del tricolor rumbo a la gubernatura: Fuensanta Guerrero, Arturo Nahle y Carlos Peña Badillo.
¿El problema? Ninguno parece prender.
Fuensanta Guerrero, diputada federal plurinominal en dos ocasiones, carga con un bajo nivel de reconocimiento en el estado. En territorio, su presencia es prácticamente inexistente, y en la calle, pocos sabrían siquiera ubicarla.
Arturo Nahle, por su parte, recién reincorporado al PRI, arrastra polémica y una evidente lejanía con las bases. A eso se suma un factor que no pasa desapercibido: su vínculo familiar con Morena, lo que en política pesa… y pesa mucho.
Y luego está Carlos Peña Badillo: un perfil con claroscuros, con más derrotas que victorias en las urnas. Dos intentos fallidos por una diputación federal y triunfos que, en su momento, estuvieron más ligados a la ola priista del pasado que a un liderazgo propio consolidado.
Así, mientras el PRI presume sus cartas, en la práctica parece estar dejando fuera a quien hoy, en el cara a cara, libra por libra, sería su perfil más competitivo.
La lectura en corto es dura:
más que construir una ruta de regreso…
el PRI parece estar administrando su despedida.
Y mientras tanto, en la otra esquina del ring… Morena ni siquiera se despeina. 🥊