10/02/2017
Las emociones fueron dadas por Dios para ejercer dominio sobre ellas y no para que éstas nos controlen. La autoridad inicia por gobernarte a ti mismo, pues es mejor la conquista personal que gobernar un país. Cuando se da rienda suelta a las emociones se estropean relaciones, por lo tanto, podría destruirse un hogar, un negocio o un equipo. Proverbios 16:32 y proverbios 25:28