07/08/2026
🚗🌿 Dos estudiantes podrían haber encontrado una forma completamente diferente de combatir la contaminación de los automóviles.
Mientras gran parte de la industria automotriz apuesta por los autos eléctricos o los combustibles alternativos para reducir las emisiones, dos adolescentes de Pensilvania decidieron explorar un camino distinto: aprovechar el poder de la naturaleza.
Rohan Kapoor y Jack Reichert, estudiantes de secundaria, desarrollaron un dispositivo experimental llamado “Go Green Filter”, un filtro que se instala en el sistema de escape de un automóvil y utiliza microalgas vivas para capturar parte del dióxido de carbono (CO₂) antes de que llegue a la atmósfera.
El funcionamiento está basado en un proceso que ocurre todos los días en la naturaleza: la fotosíntesis. Dentro del filtro hay un pequeño depósito con agua, microalgas y un sistema de iluminación que les permite mantenerse activas. Cuando los gases del escape atraviesan el dispositivo, las microalgas absorben parte del CO₂ y, mediante la fotosíntesis, lo transforman en biomasa mientras liberan oxígeno.
En sus primeras pruebas de laboratorio, los jóvenes aseguraron que el prototipo fue capaz de reducir hasta un 74 % del dióxido de carbono que pasaba a través del sistema experimental. Gracias a esta idea ganaron el T-Mobile Changemaker Challenge 2023, obteniendo un premio de 15 mil dólares, dinero que utilizaron para continuar mejorando el proyecto y explorar su aplicación a mayor escala.
Sin embargo, los propios creadores reconocen que todavía existen importantes desafíos. El dispositivo necesita ser más compacto, resistente al calor extremo de los escapes, funcionar durante largos periodos y demostrar su eficacia en condiciones reales de conducción. Además, no elimina otros contaminantes generados por los motores de combustión, como los óxidos de nitrógeno (NOx), el monóxido de carbono o las partículas finas.
Aun así, la propuesta ha llamado la atención porque demuestra que la biología puede ofrecer soluciones creativas a problemas tecnológicos. Las microalgas ya se estudian en todo el mundo para capturar carbono en fábricas, producir biocombustibles e incluso generar alimentos, y este proyecto abre la posibilidad de utilizarlas también en el transporte.
Quizá este invento nunca llegue exactamente al mercado tal como fue concebido, o tal vez evolucione hasta convertirse en una tecnología mucho más eficiente. Lo realmente interesante es que recuerda una idea poderosa: las grandes innovaciones no siempre nacen en enormes laboratorios o en empresas multimillonarias. A veces comienzan con la curiosidad de dos estudiantes que se atreven a hacer una pregunta diferente.
💬 ¿Crees que un invento como este podría ayudar a reducir la contaminación de los automóviles o piensas que el futuro está únicamente en los vehículos eléctricos?