05/07/2026
Hace unos años, si alguien me hubiera dicho que algún día estaría sentado en un templo dando gracias a Dios junto a una familia que Él mismo iba a poner en mi camino… probablemente no lo habría creído. 🙏🏻🥹
Yo también estuve roto. Viví una depresión tan profunda que pensé que mi historia había terminado. Me sentía cansado, agobiado y sin fuerzas para seguir. Pero Dios nunca dejó de sostenerme, incluso cuando yo ya no podía sostenerme a mí mismo.💔
Hoy, mientras escuchábamos en la misa las palabras: “Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso”, sentí que esas palabras hablaban de nosotros.❤️🩹
De Pollito, que ha tenido que despedirse de las personas que más amó.🐥🥹
De Patito, que pasó tantos años sintiéndose solo y olvidado.🦆💔
De Chava, que ha entregado su vida cuidando a su hermano.❤️🩹
De Checo, que nos enseña todos los días que la alegría puede existir incluso en medio de las dificultades.❤️
Y también hablaban de mí.
Porque, aunque hoy muchos ven sonrisas y videos, también hay días en los que siento el peso de todo. Hay noches en las que me pregunto si podré con esta responsabilidad, con la casa hogar, con las necesidades, con los sueños de tantas personas que ahora dependen de mí.🥹
Pero cada vez que siento que mis fuerzas se terminan, Dios vuelve a recordarme que esta obra nunca ha dependido solo de mí.🙏🏻❤️🩹
Hoy también pasé a visitar a mi primo. Sus cenizas descansan en ese templo. Lo extrañé mucho. Él creyó en mis sueños cuando apenas eran una idea y siempre me impulsó a seguir adelante. Me hubiera encantado que pudiera ver todo lo que Dios está haciendo hoy, pero sé que, de alguna manera, sigue acompañándome desde el cielo.😇
Después de la misa salimos, nos tomamos fotos, reímos y disfrutamos momentos tan sencillos que hace tiempo parecían imposibles.
Entonces entendí algo…
Quizá el milagro más grande no fue encontrar una casa.
Fue encontrar una familia.❤️
Una familia que no nació por la sangre, sino por el amor, por el dolor compartido y por un Dios que sigue uniendo vidas que el mundo había dado por perdidas.
Si hoy tú también te sientes cansado, agobiado o piensas que ya no puedes más, no pierdas la esperanza.
Dios todavía escribe historias que parecen imposibles.
Y nosotros somos prueba de ello. ❤️🙏