23/05/2026
Hace unos días fue noticia la confesión de Jason Newsted, respecto a los verdaderos motivos por los que dejó Metallica hace ya varios años.
Lo sorprendente de esto, no fue únicamente la relación con las dr**as del bajista, sino la forma en que la banda le dio la espalda cuando todos sabían que necesitaba ayuda.
Definitivamente las adicciones pueden destruir carreras, ya lo hemos platicado antes, y para Jason Newsted no fue la excepción, puesto que durante su estadía dentro del grupo, sufrió no sólo los estragos de ser adicto a las sustancias, sino el rechazo de quienes debían apoyarlo más que nadie.
"La razón por la que dejé Metallica es que era un adicto terrible. Estaba en una situación desesperada y, si no recibía algún tipo de ayuda, iba a morir, así que les pedí que me dieran un momento, y ellos me dijeron que no".
Esas fueron las crudas palabras de Newsted, y aunque no podemos juzgar una acción sin conocer absolutamente todo el contexto, no deja de sorprendernos el cómo alguien que se supondría está para apoyarte, en momentos difíciles puede darte la espalda.
Fue a principios del 2001 y luego de haber pasado técnicamente quince años dentro de la agrupación, que tomó la decisión que muy probablemente cambiaría el rumbo de su vida, abandonarla, consciente de que era esa la única manera de sobrevivir.
Él confiesa que fue directo con sus compañeros a explicarles dicha decisión, y dejar bien claros los motivos. "Les dije que prefería vivir antes que formar parte de su banda. Que me encantaba estar dentro, creo que siempre fue bastante obvio, porque me ponía la camiseta todas las putas noches".
El compromiso del músico siempre fue evidente como lo menciona, pero a pesar de eso la negativa ante su situación, lo dejó con sólo una opción en las manos, dar por terminada su relación con sus compañeros.
"Me reunía con toda la gente que quería conocernos y nos representaba ante todos los fanáticos todas las noches, así que no podían decirme que no estaba comprometido, o que no era leal, porque siempre era el primero en llegar y el último en irme, y no lo digo por decir, aunque eso ya es historia”, afirmó.
Sin duda alguna es como un balde de agua fría darte cuenta de que las personas a las que les invertiste tiempo, dedicación, esfuerzo, y que además eran para ti ese soporte, terminan siendo los villanos de tu historia, o al menos de una parte importante de ella.
Hace alrededor de un año le fue diagnosticado un tipo de cáncer de garganta, y esto aunado a todo lo que en su vida lo regía, como los mencionados excesos, le dieron a Jason una perspectiva diferente de vida.
"Me prometí a mí mismo que me iba a desconectar durante el tiempo necesario, y ni de broma, con mi actitud arrogante y mimada, habría dejado de fumar hierba, de beber o de hacer todas esas cosas. Pero el gran espíritu me llamó la atención y me dijo que eso no era bueno en ese momento, me sacó de ahí, y ahora tengo la mente más clara de lo que la he tenido en toda mi vida".
De esa manera da la vuelta a la página, y aunque es increíble que una persona pueda levantarse estando tan hundido, eso nos muestra que de la forma que sea, siempre existe la posibilidad de salir adelante.