01/10/2016
LA CONSTITUCION DE LA CIUDAD DE MÉXICO COMO ESPEJO DE LOS ERRORES DE MANCERA.
Si hay un escenario que refleje con crudeza el temor, la torpeza, desesperación y estrategia aliancista miope -sin mayor cálculo que operar en la coyuntura y el corto plazo-, de Miguel Mancera, es la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México. Me explico. La ciudad de México se encuentra atravesando un atropellado proceso de creación de su propia Constitución, a petición del propio Mancera, en el que desde su origen -la modificación a un artículo de la Constitución Federal- su presunto aliado, el PRI, y sus leales escuderos desde el Pacto por México, le concedieron el deseo, pero sumamente limitado; La Ciudad de México tendrá Alcaldías, pero se les acotaron facultades básicas que cualquier Ayuntamiento en México tiene, como cobrar el impuesto predial, tener autonomía presupuestal en planeación recaudatoria, programación del gasto autónoma, y ejercicio autónomo del gasto. En cambio se crean "Concejales" que, más allá de formar parte de comisiones meramente deliberativas y sin autonomía, se convierten en una carga burocrática, sin mas utilidad que la deliberación ociosa con cargo al erario y sin poder ejecutivo alguno. El PRI y aliados le concedieron, pero a medias, a Mancera, su "Constitución para la Ciudad de México". No solo eso, la ya de por si limitada Reforma le concedió el derecho al Presidente de la República el nombrar 6 constituyentes, idéntica cantidad que puede designar el Jefe de Gobierno. El agravio no para ahí, para aplastar cualquier posibilidad democrática, se le concedió al Congreso de la Unión el derecho de nombrar 28 constituyentes, 14 por cada una de ambas Cámaras, de Senadores y Diputados -donde el PRI es aplastante mayoría, y la primer minoría, respectivamente-. Todo ello con el único fin de darle al PRI -que obtuvo poco más del 7% de los votos en la elección constituyente, y es 3a fuerza en la ciudad de México en la elección anterior- una representación equiparable a la que tiene el PRD, es decir, el partido que llevó a Mancera al cargo de Jefe de Gobierno, dándole al PRI una sobrerrepresentación "artificial" de más del 150% en relación a su fuerza electoral real en la Ciudad de México. Sin embargo, el agravio no termina tampoco con todo esto. Siendo la primer fuerza el rival natural de Mancera, MORENA, y su mayor temor de enfrentar en las urnas, y en la Asamblea, se le obliga al mismo PRD, derivado de esa sobrerrepresentación, a tener que negociar con ese partido -PRI- sobrerrepresentado, y con el PAN -otro gran perdedor en la Asamblea, que tiene menos asambleistas como segunda fuerza electoral que el PRI, siendo tercera fuerza- cualquier modificación que se pretenda hacer al proyecto de Constitución presentado por Mancera para su modificación o refrendo. Como remate burlón del PRI, y del propio PAN, en una ya de por si humillante posición para Mancera, a la Asamblea Constituyente se le dejó -hasta el dia de hoy, con 6 dias de retraso conforme se debió hacer- sin Reglamento Interno alguno, obligando a Mancera, y al PRD, a ceder posiciones clave al PRI tanto en la Junta de Instalación, como en la futura mesa directiva de la misma Asamblea. Se le dejó de igual forma, a esa Asamblea, sin apoyo presupuestal para ejercer sus funciones, sin personal suficiente para labores fundamentales -personal incluso que opere los micrófonos-, obligando a Mancera a cubrir con presupuesto del GDF y la ALDF a cubrir el costo de ese capricho, y a mendigar personal y limosnas al Senado -con mayoría del PRI- y la Cámara de Diputados -con Mayoría PRI y PAN-. En resumen, la Asamblea refleja una vez más la humillante posición de Mancera respecto del PRI, lo deja de nuevo como el "aliado" al que se le burla, se le quita, se le exhibe como mal operador, y se le ata -por decisión del propio Mancera- a un partido -el PRI- que en la Ciudad que el Gobierna no tiene peso alguno en términos reales. Como se le humilló antes quitándole Fondos Federales, como se le ha humillado ya operando un desastre medioambiental cerrándole verificentros, como se le ha humillado ya cuando ha pedido dinero para renovar el transporte, e incluso convirtiendo el Zocalo en un estacionamiento para los invitados del Presidente en el Informe de Gobierno. Lo triste en este caso es que todo esto solamente se trata de algo que en realidad solo terminará como un ejercicio de despliegue publicitario para beneficiar al PRI, gratuitamente. A esto se le llama "chamaquear", y de nuevo Mancera fue chamaqueado.