01/09/2026
LA ÚLTIMA VOLUNTAD DE FRANCISCO MUÑOZ SANTARRIAGA
A finales de 1914, fueron capturados 72 zapatistas en Amozoc, Puebla. Eran comandados por el coronel Francisco Muñoz Santarriaga, El general Álvaro Obregón ordenó el traslado de los prisioneros al puerto de Veracruz, donde fueron juzgados por un Consejo de Guerra, Francisco L. Urquizo, testigo presencial de los hechos escribió:
"Santarriaga se defendía brillantemente, era un hombre de aspecto de leguleyo plueberino, acostumbrado a argumentar y de fácil palabra. Trataba de convencer al jurado de que no había sido cogido prisionero sino de que se había desertado de los zapatistas para irse a sumar a las filas constitucionalistas con quienes simpatizaba grandemente [...] las palabras salían a torrentes de su boca, sonoras, convincentes, a veces como ruegos, en ocasiones como latigazos. Era toda su persona un vehemente deseo de vivir y la fuerza de su voluntad se manifestaba en palabras llenas de convicción. Al final de un arranque de oratoria, como un último recurso, como una postrera esperanza, lanzó enardecido un grito que resonó potente en el salón: ¡Viva Carranza! ¡Viva! le contestaron los que habían sido, los que aún eran sus subordinados."
El coronel Muñoz Santarriaga fue condenado al paredón de fusilamiento, todos los demás salieron libres.
El 29 de enero de 1915, se cumplió la sentencia, a las tres de la tarde, en el médano de La Libertad.
Antes del evento Muñoz Santarriaga dijo que era inocente, que moría por la Revolución. Pidió, con toda entereza, dar las voces de mandó al pelotón y se le concedió, como última voluntad.
📌 Tomado del muro de sigan la página, excelente contenido.