17/06/2026
Hoy vi una escena de una señora que traía cargado a un bebecito cobijado e intentaba cruzar la calle para llegar al IMSS, todo esto mientras llovía. La señora intentaba cruzar esperando que algún buen samaritano le diera el paso, mientras, claro, ella y el bebecito se mojaban.
Al final, no sé si los que iban dentro de sus carros no vieron que traía un bebé o simplemente no les importó, pero nadie le dio el paso. La señora consiguió cruzar en cuanto el tráfico se calmó.
Y créanme que habrá gente que va a justificar lo que le pasó a la señora diciendo: “Pues qué irresponsable, ¿por qué no traía paraguas?”. Porque no lo traía y ya. ¡No les costaba nada darle el paso para que la señora no se mojara tanto!
¿Y tú por qué no la ayudaste? Pues créanme que, si hubiera sabido que nadie le daría el paso, me habría salido del lugar donde estaba para intentar ayudarle a cruzar.
Creo que cada vez somos más individualistas con el prójimo. Así nos han hecho los tiempos que vivimos, pero no olvidemos que no somos individuos aislados, somos una comunidad. Y para vivir en comunidad necesitamos un sentimiento llamado empatía, ese que nos hace pensar en el bienestar del prójimo porque vivimos juntos y deberíamos querer que todos los que nos rodean estén bien.
Creo que es un valor que hemos estado perdiendo. No lo perdamos. Y si ustedes son partícipes o testigos de una situación parecida a la que les conté, seamos empáticos.