11/07/2026
¿Ya es muy tarde?
“Aunque Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro, se quedó donde estaba dos días más.” Juan 11:5-6
Lázaro estaba muy enfermo.
Sus hermanas le avisaron a Jesús:
"Señor, tu querido amigo está muy enfermo".
Y Jesús esperó. Se quedó donde estaba dos días más.
Cuando finalmente regresó a Betania, Lázaro ya llevaba cuatro días en la tumba.
Ya era muy tarde... ¿o no?
No.
Para Dios nunca es tarde.
Jesús esperó porque el milagro que venía era mayor: no sanar a un enfermo, sino resucitar a un mu**to.
Si hoy sientes que Dios se tardó con tu respuesta, recuerda Lázaro.
Los dos días de espera no fueron abandono. Fueron preparación para algo más grande.
Él te ama. Por eso a veces espera.