12/06/2026
MARIO VALENZUELA: UN PELOTERO QUE FUE PURO CORAZÓN EN ALGODONEROS
Entre los grandes jugadores que han pasado históricamente por la organización de los Algodoneros de Guasave, sin duda alguna tiene que estar el nombre de Mario Valenzuela, un jardinero que en las nueve campañas que vistió estos colores en la Liga Arco Mexicana del Pacífico, dejó en claro que él jubaga a tope, poniendo el corazón por delante en cada lance o turno al bat que tomaba, pues ese era su estilo de juego, características que la fanaticada amó de este elemento y que hoy en día sigue siendo recordado con mucho cariño.
El nativo de Isla San Marcos, Baja California Sur, no sólo era un bateador de gran poder sino también un jardinero excepcional, ya que aparte de que hacía atrapadas de ensueño, también gozaba de un brazo muy potente, el cual en muchas ocasiones puso fuera en el home a corredores que lo desafiaban, por eso fue el dueño absoluto del jardín derecho con Guasave por casi una década.
exprospecto de la organización de los Medias Blancas de Chicago se mantuvo siete campañas en la sucursales de ese club de Grandes Ligas, luego de debutar en 1996, logrando llegar hasta Triple A, pero en la pelota invernal debutó hasta la temporada 1997-1998 con los Tomateros de Culiacán, jugando ahí cuatro ediciones, hasta que llegó vía cambio al conjunto blanquiazul en la campaña 2004-2005, empezando así una destacada trayectoria con Algodoneros, logrando jugar tres finales con dicha organización, siendo él pieza fundamental para estar en esas series de campeonato.
En esa pirmera temporada con Algodoneros sólo vio acción en 18 partidos, pero terminó bateando para .333, atizando cuatro palos para la calle y empujando 15 carreras, pero en la 2005-2006, cuando los blanquiazules llegaron hasta la gran final, ahí el sudcaliforniano estuvo en los 68 juegos del rol regular, conectando 16 cuadrangulares y llevando a 48 compañeros al plato, terminando con un promedio de .310, números que posicionaron muy bien a este patrullero entre los aficionados, sobre todo porque eso ayudó mucho para romper una seguidilla de más de 30 años sin llegar a una serie final.
Fueron nueve temporadas consecutivas las que disputó Mario Valenzuela con Guasave, pues fue un pelotero que se lesionó poco mientras estuvo en el “Corazón Agrícola de México”, donde se despachó con 76 jonrones y produjo 235 carreras, demostrando que era un elemento clutch en la ofensiva blanquiazul.
Al final fueron 14 las campañas que estuvo este jugador en la pelota de invierno, vistiendo los colores de Tomateros, Algodoneros y Charros de Jalisco, dejando un promedio de bateo de por vida de .263, con 83 tablazos de vuelta entera y 258 rayitas remolcadas, además de que defensivamente siempre fue un jugador de élite.
Al nativo de Isla San Marcos no se le olvida que fue parte del equipo mexicano que estuvo en el primer Clásico Mundial en el 2006, asegurando que él estaba jugando con Algodoneros en el estadio Héctor Espino de Hermosillo, cuando le confirmaron que iría a ese evento, donde además fue titular.
“Fue maravilloso estar en ese torneo junto a grandes figuras del beisbol mexicano, como Esteban Loaiza, Erubiel Durazo, Ricardo Rincón, Óliver Pérez, Alfredo Amézaga, Gerónimo Gil, Vinicio Castilla, Jorge Cantú, David Cortés, Miguel Ojeda, Luis Ignacio Ayala, entre otros, lo cual es algo que jamás olvidaré”, recordó en una entrevista.
También habló en esa misma charla sobre el batazo que le dio al estelar Roger Clemens en el juego contra Estados Unidos, donde cuando parecía que tenía el cuadrangular, los ampayers lo dejaron como doble de terreno, decisión que hasta la fecha aún genera polémica, aunque al final los aztecas terminaron ganando ese encuentro.
“En ese turno me abrió Clemens con un sinker que fue bola, después me tiró una recta afuera que también fue bola y en el tercer picheo me vino contra recta de cuatro costuras afuera y ahora sí le conecté, y desde que la contacté yo sabía que se iba a ir, pero ya vez lo que pasó, lo marcaron doblete, y muchos me dijeron que por qué no le reclamé al ampáyer, pero la verdad es que no lo hice porque temía que me expulsaran y yo no me quería perder ese juego contra Estados Unidos”, declaró.
La calidad, entrega y sencillez de este talentoso jardinero lo volvieron todo un ídolo en Guasave, y aunque no pudo darle a los Algodoneros el ansiado segundo cetro, en las tres finales que disputó con los blanquiazules dejó constancia que por ganas no quedó, pues Mario Valenzuela fue un todo terreno que no la pensaba dos veces para rifarse el físico en cada lance que hacía, ya que defendió a Algodoneros como un guasavense más.