12/11/2023
Sensible y emotivo homenaje al Yuyo Velarde
De Campeonato
Tibo Sánchez
Cuando todos, excepto yo, por motivos conocidos, aplaudieron para despedir tras su última vuelta al campo, dimensioné la fuerza de la palabra expresadas por el conductor del programa, Víctor Manuel Blanco López, y su hijo Carlos Ernesto Velarde Márquez, además de Gaby, su única hija, y la recepción de la urna con sus cenizas en el home plate de su compeñera de vida Haydée, habíamos cumplido su última voluntad al amigo.
Las notas musicales de unos taka takas, con sus canciones preferidas, paseaban la nostalgia al grado de provocar el derrame de algunas lágrimas entre los asistentes, gente de todas las raleas y edades que ayer nos dimos cita en el campo de sóftbol que él promovió y coronó para que hoy la pelota blanda la practiquen miles, hombres y mujeres en su regla original y sus derivados, sóftbeis y slowpitch.
Cuando percibí que los jugadores que protagonizaban un partido de sóftbeis y sus familias estuvieron atentos al homenaje y se sumaron con sus aplausos, entendí y atendí que su legado, expresado al micrófono, fue recibido en su justa dimensión y el Yuyo Velarde trascendió en el deporte de los bates y pelotas, que fue su pasión y vida… hasta el último out. Espero y sus viejos amigos concreten la propuesta y registren ante la Comisión de Nomenclatura del Ayuntamiento de Guaymas, que preside Dinorah Alcaraz Sánchez, la propuesta de, ese campo, lleve su nombre y la Peña de Béisbol porteña, que me honro en integrar, se suma a la propuesta.
Saludé con afecto a Gaby, Caneto y Fernando. A Haydée no tuve el valor de mirarla a los ojos y removerle sus fibras más sensibles por la partida de su compañero de vida, pero al través de estas líneas le expreso mis condolencias y parabienes para que el bálsamo de sus descendientes sean motivo para hacer más llevadera su ausencia física. Al Yuyo Velarde Jr., mi abrazo a la distancia y el recuerdo grato de tantas travesuras en nuestra época juvenil en la Colonia Burócrata y calles por donde paseamos en “la bombi”.
Se cumplió la última voluntad del Yuyo Velarde, fue un honor aportar nuestro grano de arena para que así fuera. ¡Mi recuerdo y reconocimiento para todos los participantes... regresen a casa satisfechos del deber cumplido!