20/05/2026
El SAT ya no audita personas, audita algoritmos. Hoy, un error de dedo en tu facturación o un proveedor descuidado te convierte automáticamente en sospechoso ante su Inteligencia Artificial. No se trata de si eres honesto o no, sino de lo que dicen tus datos en segundos. En esta nueva era fiscal, el desorden se paga caro; la única vacuna real para proteger tu empresa es la trazabilidad absoluta, los contratos firmados y el control total de tu operación.