06/01/2026
MI COMENTARIO DE HOY
Martes 6 de enero de 2006.
CLAUDIA SHEINBAUM: PRESIDENCIA TUTELADA}
La Presidenta Claudia Sheinbaum no deja lugar a dudas en su insistente cantar de soberanía, cooperación no subordinación y otros términos utilizados cada vez que toca el asunto de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolas Maduro, su imagen la denuncia, un dejo de preocupación y hasta me atrevo a pensar un temor al momento tan difícil que le toca enfrentar.
Es natural que la postura de Sheinbaum tras la reciente acción militar de Estados Unidos en la nación caribeña genere debate, luego de entender que México se encuentra en una posición sensible entre sus principios históricos y la realidad de una relación complicada con la administración de Donald Trump, como presidente de los Estados Unidos.
SHEINBAUM Pardo intenta equilibrar el rechazo a la intervención militar, contraria a la Doctrina Estrada de no intervención y autodeterminación de los pueblos, con el hecho de que Nicolas Maduro perdió legitimidad internacional por la violación de los derechos humanos en contra de ciudadanos venezolanos, promover un fraude electoral en 2024 para permanecer en él poder y la supuesta relación con cárteles internacionales del crimen organizado.
La PresidentA de México, al no condenar de forma tajante a Maduro y centrarse en la critica a la intervención de EUA. corre el riesgo de que el país quede aislado de otros bloques democráticos que ven la acción de Trump, como un “mal necesario” para terminar con la crisis venezolano. Cierto, es de íntegros señalar injusticias, pero no es de honestos esconder culpas.
Donald Trump, que no sabe de buenos modales, sugirió que tras Venezuela, “algo habrá que hacer con México”, respecto al dominio que carteles de la droga tienen en amplias regiones del país. ¿Hay temor y hasta miedo en el gobierno mexicano? Es evidente que SÍ. “Poner las barbas a remojar” deja de ser un adagio y se convierte en amenaza. Mas de 200 nombres de personajes ligados al servicio público, a directivas del partido oficial y de empresarios relacionados con el gobierno anunciado meses atrás por el secretario de estado Marco Rubio, es una bomba de tiempo. No en vano en un año, en las cárceles norteamericanas descansan las principales cabezas de los cárteles de las dr**as lideres no solo en México de las organizaciones delincuenciales, sino en América latina y algunas partes de Europa y Asia, que aceptan vender lo que saben para canjear juicios de muerte, por sentencias que les permitan abandonar en unos cuantos años sus incomodas celdas.
Quizás México no sea, por vecindad y antecedentes históricos candidato a una nueva invasión Yanqui, pero la dependencia económica con el mayor socio comercial coloca al gobierno nacional en el filo de la navaja. México no coincide ideológicamente con la izquierda gobernante y no aprueba sociedades de sus gobiernos con gobiernos déspotas que han sometidos a sus pueblos, arrebatándoles la oportunidad de una vida democrática, libre y de sanas competencias. Somos vulnerables, pero una revuelta en el patio trasero del país mas poderoso del mundo, la considero imposible.
La jefa del poder ejecutivo es hora de que priorice la diplomacia profesional sobre la comunicación política. El riesgo de seguir actuando como “militante de izquierda” es que el mayor consumidor de los productos nacionales, deje de verla como una homologa con la cual negociar y tratarla como una adversaria ideológica lo que resultaría muy costoso para México.
El costo de la “Lealtad ideológica” presidencial que le sopla a Sheinbaum al oído Andrés Manuel López Obrador, no lo paga MORENA, sino el país en su conjunto.