12/05/2026
🌧️ Bajo la lluvia y en el abandono: el vergonzoso estado del auditorio en San Pedro Petlacotla, Tlacuilotepec.
Lo que debía ser un festejo digno para las madres de familia terminó exhibiendo, una vez más, el abandono en el que sobreviven las comunidades de la junta auxiliar de San Pedro Petlacotla.
Durante el evento del Día de las Madres organizado por la telesecundaria local, la celebración se vio interrumpida por una escena que para muchos habitantes ya es tristemente habitual: el auditorio auxiliar, lejos de proteger, dejó pasar la lluvia como si se tratara de una coladera. Las asistentes, muchas de ellas madres homenajeadas, tuvieron que levantarse de sus lugares y apartarse para no empaparse, mientras el techo dejaba caer el agua sin control.
El acto no solo fue incómodo, sino humillante. Un espacio público que debería ser símbolo de convivencia comunitaria se ha convertido en evidencia palpable de la negligencia institucional.
Vecinos señalan que este deterioro no es reciente ni desconocido. Por el contrario, aseguran que el estado del auditorio lleva tiempo siendo ignorado, sin que exista una intervención real por parte de las autoridades. La situación, afirman, refleja una preocupante falta de interés por las condiciones mínimas de infraestructura en la comunidad.
En ese sentido, habitantes han dirigido sus críticas tanto al presidente auxiliar, Martín Casiano, como al presidente municipal, Alejandro Guzmán, a quienes acusan de indiferencia frente a las necesidades más básicas. Entre el enojo y la frustración, algunos pobladores incluso cuestionan las prioridades de sus representantes, señalando conductas que aseguran distan mucho de una gestión responsable y cercana a la gente.
Mientras las autoridades guardan silencio, la realidad habla por sí sola: eventos interrumpidos por goteras, espacios públicos deteriorados y una comunidad obligada a adaptarse a la precariedad.
San Pedro Petlacotla no está pidiendo lujos, sino condiciones dignas. Sin embargo, lo ocurrido este 11 de mayo deja claro que, para quienes gobiernan, incluso lo más básico parece no ser una prioridad.