07/04/2026
Hueyapan de Ocampo se vistió de luces, color y una energía inigualable. El paseo del Carnaval no fue solo un desfile; fue el latido de un pueblo que celebra la vida.
Desde los más pequeños hasta los más grandes, las calles se convirtieron en una pista de baile infinita. La alegría fue el lenguaje universal, uniendo generaciones en una coreografía de sonrisas y entusiasmo que contagiaba a cada espectador a su paso.
La Corte Real
La elegancia se hizo presente con el paso de los carros alegóricos. Admiramos el brillo y la distinción de:
•Los Reyes del Carnaval: Portadores del espíritu de la fiesta.
•Los Reyes del INAPAM: Ejemplo de que la vitalidad y la experiencia son el alma de nuestra tierra.
•Los Reyes Infantiles: La ternura y el futuro de nuestras tradiciones.
La energía se desbordó con la participación de las preparatorias. Con disciplina y algarabía, los jóvenes demostraron que el orgullo de pertenecer a Hueyapan sigue más vivo que nunca, llenando el aire de música y movimiento.
Y como broche de oro, la imponente cabalgata. El paso firme de los jinetes y la nobleza de los caballos nos recordaron nuestras raíces, cerrando con distinción una jornada inolvidable✨
NO CUENTO CON LOS DERECHOS DE LA MÚSICA Y DEL AUTOR