22/11/2024
Licenciado en Ciencias de la Comunicación, de la Universidad Privada del Estado de México (UPEM), grado académico que ostento desde el pasado 3 de marzo de 2024. Cuya etapa fue una travesía de basta voluntad y desafíos.
Perteneciente a la generación 2019 - 2022, al ingresar a la institución, había multitudes de estudiantes, profesores y directivos, gatos que fueron adoptados y que trepaban árboles, jardineras de concreto de forma rectangular, edificios blancos con gris y marcos rojos, de tres pisos y barandales metálicos azules, recién restaurados en aquel entonces, característicos de las instalaciones de UPEM.
En breve, participé en la 4ta entrega cinematográfica de cortometrajes, "El miedo anda en corto", un opulento evento universitario en alfombra roja, en el que fueron proyectados cortometrajes de terror producidos por los alumnos de la carrera. Fui participe del corto "La llamada", en que le di vida a un personaje: "el ente maligno". Un paso que genuinamente despertaría mi interés por la producción audiovisual.
Meses más tarde, de imprevisto dominó la pandemia, un precedente que marcaría el futuro del mundo, que influyó drásticamente en la educación, tras la adaptación de las clases tradicionales a virtuales durante esta etapa, que trajo incontables videollamadas, y profesores de "la old school" (vieja escuela) que se adaptaban al uso de las nuevas tecnologías; no obstante, este periodo aporto inmersivas herramientas de trabajo que llegaron para quedarse en contextos estudiantiles y laborales; posteriormente, ante soluciones y mayor control de aquel virus, volvimos a las clases presenciales con regularidad.
Referente al plan de estudios, muy variados; producción audiovisual, sinfín de prácticas en "green pant" (pantalla verde), programas de edición de Adobe que obtuve "hackeados" debido a la pericia del internet; escaletas, preproducción, producción y postproducción de cortometrajes, llenos de imaginación y carentes de presupuesto, videos "stop motion", animaciones y más técnicas de videos; publicidad, gestión de marcas, activaciones y sus amplios términos anglosajones; comunicación corporativa, capacitaciones, manuales, negociaciones, culturales, estudios y parámetros aplicados a corporaciones; teorías, estudio de la lingüística, semiótica y relacionadas, múltiples filosofías de las formas de plasmar la comunicación, ideas a través de imágenes, tipografías y colores, entre otras materias adyacentes.
Moralmente, enfrentar la voluntad, resiliencia, trabajo en equipo y luchas frecuentes contra la procrastinación, inmemorables lazos amistosos, risas que amenizaban los momentos de tensión, y por añadidura, tradición o influencia sociocultural de los universitarios seducidos por los vicios, fuimos clientes de la venta ilegal de alcohol, en bares clandestinos de mala reputación, tras culminar ajetreadas evaluaciones y exámenes.
En continuidad de egresar, a modo de titulación, escribí una tesina, un proyecto ortodoxo en el que desarrollé la aplicación de técnicas de mercadotecnia a una microempresa, y práctico por el rediseño visual para medios masivos, además, presentar un examen profesional frente a sinodales e invitados, en el que reinaban los nervios y el ímpetu de triunfar por obtener el mejor resultado. Al paso de tal riguroso y formal examen, con la venia de mis profesoras sinodales, fui aprobado, tomé protesta y en lo sucesivo de un par de meses recibí el anhelado título universitario, como Licenciado en Ciencias de la Comunicación.
Por ello, extiendo fraternos agradecimientos; a mis profesores, profesionales que, con su experiencia y sapiencia, fueron grandes guías de conocimientos teóricos y prácticos, que sembraron semillas de sabiduría en mí que eventualmente cultivaré; a mis padres, por su tenacidad, paciencia, apoyo incondicional, dureza y sustento económico, y a mí mismo, por la disciplina, pasión y esfuerzo. Que actualmente, me conduce a desarrollar la Maestría en Realización Cinematográfica y al constante fogueo laboral. 🎓