15/11/2025
Hoy es el Día del Reo… pero acá no se celebra nada, homs.
La banda afuera piensa que esto es un chiste,
que es karma, que “algo habrán hecho”.
Pero nomás los que hemos vivido este in****no sabemos
lo que es dormir con el alma hecha pedazos
y despertar rezando pa’ no volverte loco.
La gente allá fuera juzga fácil,
como si la cárcel fuera exclusiva pa’ los malos.
No saben que aquí adentro también hay inocentes,
vatos que cayeron por estar en la hora equivocada,
por no tener feria pa’ un abogado,
o por cargar apellidos que al sistema no le gustan.
Sí, hay raza que la cagó, y feo…
pero también hay un chingo que no merecía estas paredes.
Yo ya pagué mis años,
ya viví el frío de las madrugadas,
las traiciones que duelen más que cualquier sentencia,
y la mirada de mi jefita cuando venía a verme
con los ojos rojos de tanto llorar.
Eso no lo olvido nunca.
Eso es lo que realmente te marca.
Aquí no hay orgullo,
no hay gloria,
no hay nada que presumir.
La cárcel no te hace más hombre,
te rompe…
te quiebra…
y si sales de una pieza es porque Dios te agarró del cuello
pa’ que no te hundieras por completo.
Por eso hoy no hablo pa’ justificar nada,
hablo pa’ que entiendan que este lugar
no es algo que se le desea a nadie.
Hoy puede ser un desconocido,
mañana puede ser tu hermano, tu hijo, tu compa.
Aquí adentro todos sangramos igual.
Así que en este Día del Reo,
solo pido una cosa:
respeto pa' las familias que siguen resistiendo,
fuerza pa’ los que están adentro sin merecerlo,
y conciencia pa’ los que nomás tiran piedras desde lejos.
Porque uno acá aprende a la mala que la libertad es sagrada,
y que la vida, cuando te la quitan…
te enseña quién eras de verdad.
Pronta libertad pa’ los que de verdad la merecen. Y para los que ya salimos… que jamás se nos olvide lo que vimos, lo que aprendimos y a quién dejamos atrás. Aquí no se celebra: se reflexiona, se recuerda y se agradece seguir de pie.