19/07/2026
Lo que debió ser un retorno ordinario a las mesas de trabajo se convirtió en un tenso escenario de confrontación. Tras haber solicitado una polémica licencia para ausentarse de sus funciones —estrategia con la que evitó votar la destitución del exsecretario del Ayuntamiento, Gabriel Neri Balbuena, y de otros funcionarios allegados—, el sexto regidor, Francisco Javier Rueda Vergara, se reincorporó a sus actividades en la Sexagésima Sesión Ordinaria de Cabildo, consolidándose como la única y minoritaria voz de oposición.
Sin embargo, el bloque opositor que intenta encabezar carece de fuerza y consistencia.
Durante el desahogo del orden del día, Rueda Vergara intentó descalificar el nombramiento de varios directores de área bajo el argumento de que no cuentan con títulos ni cédulas profesionales. La crítica cayó de inmediato en la incongruencia: fuentes internas del Ayuntamiento revelaron que el propio regidor se ostenta y hace pasar públicamente como médico veterinario, a pesar de no contar con una cédula profesional registrada que respalde dicho estatus académico.
La confrontación en el Cabildo, encabezado por el alcalde Juan Calvo Fernández, expuso el desgaste político del regidor. Miembros del cuerpo edilicio lamentaron que la postura de Rueda Vergara se limite al bloqueo sistemático de cualquier avance para la comunidad, contrastando su actitud con la falta de resultados tangibles: en lo que va de la actual administración, el funcionario no ha logrado bajar una sola gestión en beneficio de la ciudadanía y es notoria su ausencia en los actos cívicos oficiales del municipio.
A este panorama se suman cuestionamientos sobre la evolución de sus finanzas personales. En los últimos días se le ha visto circular en una camioneta de modelo reciente y de dudosa procedencia. El vehículo ha encendido las alarmas en el ayuntamiento debido a que no aparece en su declaración patrimonial y existen fuertes presunciones locales de que el recurso para adquirirla provino de negociaciones relacionadas con el ex secretario del Ayuntamiento y con la tala ilegal que él en complicidad con su padre Francisco Vergara Ex comisariado ejidal negociaron, sin dejar de lado, el dudoso cheque que recibió en la administración anterior y que no ha podido justificar legalmente.
Sin argumentos frente al pleno
El desarrollo de la sesión evidenció la falta de oficio técnico del edil. Desde el inicio, intentó frenar la aprobación del acta anterior alegando no haber recibido la convocatoria ni los documentos por vías digitales; no obstante, la síndico municipal, Laura Saavedra Ramírez, desmintió los señalamientos al demostrar detalladamente que cada procedimiento administrativo se apegó estrictamente a la normatividad vigente.
El escenario se repitió cuando se discutieron las adecuaciones al Programa Anual de Obra Pública. Pese a las quejas del sexto regidor, los integrantes del Cabildo aclararon que se trataba de ajustes técnicos ordinarios. La falta de atención del edil fue tal que el propio presidente municipal, Juan Calvo Fernández, tuvo que recriminarle públicamente que no siguiera el hilo de la sesión, ya que insistía en formular preguntas que ya habían sido respondidas y explicadas minutos antes.
Al finalizar la jornada, todos los puntos fueron aprobados por una amplia mayoría. Para los integrantes del gobierno municipal, queda claro que la agenda de Francisco Javier Rueda Vergara no responde a las demandas de los habitantes de Juchitepec, sino a intereses políticos externos enfocados en desestabilizar la administración local, dejándolo en un completo aislamiento político dentro del Cabildo.