04/06/2025
Las amalgamas dentales, también conocidas como "empastes dentales", son materiales usados por dentistas para tratar caries, especialmente en molares y premolares.
Cada año, millones de amalgamas se colocan en el mundo, usando unas 100 toneladas de mercurio solo en países como Francia.
Aunque los dentistas afirman que las amalgamas son seguras, el mercurio plantea un problema serio:
Inicialmente, las amalgamas contienen 50% de mercurio, pero después de 10 años, solo queda un 10%. Esto significa que el 40% del mercurio se ha liberado gradualmente.
¿A Dónde Va el Mercurio?
Una parte se elimina por medios naturales (o***a, heces, saliva).
Pero el mercurio, un metal pesado, se acumula en órganos vitales como el cerebro, riñones, hígado y sistema nervioso, donde es difícil de eliminar.
Impacto Metabólico y de Salud del Mercurio
La acumulación de mercurio en el cuerpo tiene efectos graves, conectados con temas que hemos explorado:
El mercurio es neurotóxico, lo que significa que daña las células nerviosas. Esto puede causar síntomas como temblores, pérdida de memoria, niebla mental o incluso enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
La acumulación de mercurio puede desencadenar respuestas inmunitarias anormales, ya que el cuerpo lo identifica como una amenaza. Esto puede llevar a enfermedades autoinmunes como lupus o artritis reumatoide.
En los riñones, el mercurio puede causar insuficiencia renal al acumularse.
En el hígado, interfiere con la desintoxicación, afectando su capacidad de procesar toxinas.
En el cerebro, puede cruzar la barrera hematoencefálica, afectando funciones cognitivas.
El mercurio no se elimina fácilmente del cuerpo porque:
Se une a proteínas y tejidos, formando compuestos estables que se acumulan.
Interfiere con enzimas esenciales, como las que contienen azufre, causando disfunción celular.
Su vida media en el cuerpo puede ser de meses a años, lo que significa que los efectos son acumulativos.