06/04/2026
Nueva configuración política en BCS
Los Cabos 2027: menos simulación, más realidad
En la política de Los Cabos hay algo que se repite cada ciclo electoral: muchos nombres, muchas aspiraciones… y muy pocos con capacidad real de ganar. Rumbo a 2027, el escenario no es distinto. Lo que sí cambia es que, esta vez, el contraste entre quienes tienen estructura y quienes solo generan ruido es cada vez más evidente.
Hoy, el tablero tiene dos protagonistas claros.
Por un lado, Christian Agúndez Gómez, quien encabeza desde el poder. Control institucional, estructura de gobierno y maquinaria electoral: una combinación que, en cualquier elección local, coloca a quien la posee en ventaja. No es discurso, es realidad operativa.
Del otro lado está Alejandro Rojas Tirado, un perfil que no depende del cargo para competir. Abogado con reconocimiento nacional, operador político probado y con una trayectoria que incluye haber sido vocero de la Claudia Sheinbaum Pardo, coordinador en Baja California Sur del proceso de la elección del Poder Judicial de la Federación y coordinador de campaña de la ministra Lenia Batres Guadarrama. A eso se suma su antecedente como ex candidato a la alcaldía de Los Cabos.
Rojas no solo entiende el territorio, lo trabaja. No solo aparece, moviliza. Y en una elección municipal, esa diferencia pesa más que cualquier posicionamiento superficial.
Entre ambos hay algo poco común en estos tiempos: respeto político. No son improvisados ni producto de coyuntura. Son perfiles de estatura que entienden que la competencia no está peleada con el nivel. Pero ese respeto no oculta la realidad: la elección será entre ellos dos.
Y ahí es donde se cae la simulación.
Porque mientras Ernesto Ibarra Montoya y Oscar Leggs Castro siguen presentes en el discurso público, su reto no es aparecer, es demostrar. En política, el verdadero peso no se mide en menciones ni en reflectores, sino en estructura, operación y capacidad de movilización el día de la elección.
Hoy, más que competir por el primer lugar, parecen disputar un espacio en la conversación. Y en escenarios como el de Los Cabos, eso no alcanza. La diferencia entre hacer ruido y construir fuerza real suele ser la frontera entre aspirar… y ganar.
Hay, además, una variable que puede redefinir por completo el tablero: la decisión de Christian Agúndez Gómez de buscar la gubernatura. Si ese movimiento se concreta, el escenario municipal cambia radicalmente. La estructura institucional se reacomoda y, en ese vacío, quien hoy ya tiene presencia territorial consolidada quedaría en posición de ventaja.
En ese contexto, Alejandro Rojas Tirado no solo competiría: tendría el camino mucho más despejado para encabezar la contienda.
La elección, como siempre, se va a definir en las colonias. En Cabo San Lucas, en la movilización efectiva, en quién puede convertir presencia en votos y no solo en narrativa. Ahí no cuentan los discursos: cuentan las estructuras.
Por eso, aunque algunos insistan en ampliar la lista, la realidad es más simple y más dura:
no es una contienda de muchos.
Es una elección de dos.
Y si uno decide moverse… puede convertirse en una elección de uno.