25/05/2026
Pedaleándose la bicicleta
Eliseo Santana A.
Que se pedaleen la bicicleta el uno al otro no es extraño ni nuevo; nadie está inventando el hilo negro de la grilla. Christian y Milena se andan invadiendo terrenos y buscando el aplauso popular en un descarado "acto anticipado de campaña". Medio mundo se pregunta de dónde sale la lana, el dinero para traer artistas, repartir regalitos o tapizar las ciudades con sus nombres. Hay que ser muy inocente —por no decir despistado— para no imaginarse el origen de los billetes. Siendo buena onda y sin ponernos conspiranoicos, ¿quiénes los financian? ¿"amigos sospechosos"?, lo menos que podemos sospechar es que las fiestas se pagan con el erario público, cuando menos. Mal de muchos, consuelo de tontos: al menos sabemos que el dinero viene de nuestros impuestos y no de un origen más oscuro y de película de acción.
Por las benditas redes sociales, las huestes digitales de ambos bandos se dan con todo. El chiste se cuenta solo: sus bots intentan ningunear e inflar tragedias del rival, pero son tan sutiles como un elefante en una cristalería. De inmediato se nota el truco y hacia dónde va la pedrada. Un consejo millonario para ambos cuarteles: si van a armar campañas anticipadas, por favor inviértanle a granjas de bots de mejor categoría. Esas que tienen ahorita están muy corrientes, muyyy chafas; contraten unas que de perdida disimulen y parezcan personas reales. Para muestra, un botón: el sábado pasado, Christian trajo a La Paz al rapero "Alemán" —ojo, no es europeo, así se apellida— para festejar el Día del Maestro y del Estudiante. Aunque a los "milenistas" les retuerza el hígado y las critiquen con sus bots pagados, el concierto fue un hitazo. Sí, ya sabemos, queda la eterna duda de dónde salió la lana para el show, la misma duda que surge cada que Milena arma sus eventos, porque para adivinar eso no se necesita ser un genio de la NASA. La cosa es que el evento fue de a "gratis" y el lugar se llenó hasta el tope. Lo más épico fue que la plebada llegó con todo y olor a sudor, porque mágicamente les cortaron el agua en varias colonias para boicotear la asistencia. Ni el calor ni la falta de baño frenaron a los jóvenes, quienes disfrutaron el concierto al máximo.